lent et douloreux

* What is this? What the fuck is this? Un mordisco en el pecho, adentro, entre las costillas. Cómo se llama? What is It? Perdón si me sale en Inglés, seguro fui educada en un colegio más barato. Perdón si no me fui a Frankfurt o a Marseille a estudiar esa vaina que ahora es aceptablemente cool. Silly me.

* Mi marido siempre tiene la razón. En general y sin equívocos, cuando se trata de mi bienestar, el cowboy tiende a tener la sabiduría de la última palabra. Hoy regresó de viaje y cuando me vio hecha un desastre de cuello torcido y sobremedicación me hizo entrar en una tina de agua caliente, oyendo las Gymnopédies, a flotar en la sopa de mi propio desconcierto. Lloré tanto cuando pensé que quizás la escena de mi cabeza flotante en una almohada inflable sería una escena en una película muy nueva. Luego me reí como si fuera otra película más vieja, más ligera, una comedia de esas en las que sólo vos y yo entendemos los chistes. Pensé en el futuro y recordé que el cowboy, quien me tiene sumergida en el agua del amor eterno, se va mañana otra vez, pero vuelve un día para componerme.

* Vamos a hacer turismo del pasado. Como en el cuento de Ray Bradbury que me cambió la vida, con un sendero especialmente diseñado para no dejar huellas potencialmente desastrosas en la historia. El cuento lo comenté con mi suegra cuando fuimos a ver a las mariposas migrar hacia el sur. Ahí están nuestras puertas, dormidas, pintadas, como si las hubiéramos dejado ayer cerradas para ir a la universidad en medio de la nieve. Qué miedo nos da el pasado, qué desorientadora es la máquina del tiempo. El café, el graffiti, el depanneur, todos ahí todavía como si no se destruyeran una vez que nos vamos.

Una respuesta to “lent et douloreux”

  1. kumar dice:

    beware of google street view. vade retro, invento satánico!

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