you go to my head
* Mi marido finalmente regresó de una isla en el pacífico, una noche de estas, hecho mierda como si me lo hubieran asaltado. Tiene días de dormirse a las cuatro de la tarde y despertarse a las cuatro de la mañana, a darse una ducha y a buscar comida. Yo tanto que lo esperé oyendo Billie Holiday, ahora estoy feliz de lavar otra vez dos platos y de quejarme en voz alta de lo eternamente descompuesta que está la calefacción, y que alguien haga como que me escucha.
* Un día de estos tomé un bus que se va por el camino largo hacia la playa, donde las olas ese día se levantaban con ganas de tragarse a alguien. En el camino vi barrios que no había visto jamás, algunos apagados y silenciosos en su pequeñez, habitados por gente de colores que grita en el teléfono, le grita a sus niños, le grita al chofer, porque gritar es lo que queremos. Algunos barrios con jardines y cocheras dobles y escalinatas, insólitas mansiones ubicadas en otro planeta, una parada por aquí y otra por allá, apenas las suficientes para que las empleadas domésticas puedan llegar. En la parte de arriba de los riscos la gente se abriga y observa la violencia del mar, que se supone que es igual para todos.
* Estoy obsesionada con los detalles absurdos, con la tarjeta de navidad, con el orden de la lista de las películas que veremos, con el nivel de colores que esta foto demanda. Lo hago todo conscientemente, cansada de pensar en lo importante. Lo importante es inmenso y peligroso, enorme, incómodo, múltiple, difícil de arreglar.

November 25th, 2009 at 9:41 am
buen título para un libro, jet lag. seguramente ya está, iba a decir, cogido.
November 28th, 2009 at 9:51 pm
mala jugada del inconsciente tetrabrik