melatonin

* A eso de las nueve de la mañana hora local, el cowboy y yo nos dimos un breve beso de despedida antes de salir en aviones distintos hacia direcciones opuestas del planeta. Frente a mi en la sala de espera había una chica como de 23 años, evidentemente muy contenta de viajar. Yo lloré y entendí a todas las señoras que alguna vez vi llorando en un aeropuerto, por motivos más o menos meritorios que el mío.

* Ya he escuchado varias veces esta idea sacada de un libro de William Gibson de que el jet lag pasa porque cuando uno vuela el alma se queda atrás, es más lerda y tarda un rato en llegar. Ese es un libro que probablemente jamás leeré. Mi alma rabiosa vino conmigo, lo sé porque aproximadamente a la hora 20 de viajar en un asiento de mierda en un avión repleto y turbulento, con el televisorcito descompuesto, quise morir o matar, y eso sin alma no se puede hacer. Pero me suena lo que dice un par de párrafos arriba de ese, sobre las fugaces e inapropiadas demandas reptilianas por sexo, comida, calmantes o todos los anteriores. Eso sí.

* Jungle girl here se despertó a las 6 de la mañana con la cabeza llena de algodón, después de 8 horas sólidas cortesía de la melatonina. Vió el amanecer anaranjado sobre el agua, se tomó cuatro aspirinas y dos tazas de café, hizo la tarea, desempacó, lavó la ropa toda junta sin separarla por tejido o color. Fue a correr a toda velocidad, una, dos, tres millas, hasta que volvió el dolor de cabeza. Sintió al oído el reconfortante, familiar, cálido tono del espanglish, y se comió un bacon cheeseburger en 30 segundos flat. Luego lloró un rato más incrédula ante la idea de que no se puede estar, en cuerpo y alma, en todas partes al mismo tiempo.

4 respuestas to “melatonin”

  1. furia dice:

    :*

  2. solentiname dice:

    quién te mintió con eso de que no se puede estar en más de un lugar a la vez? hasta tiene palabra en el diccionario: se llama ubicuidad!

  3. Jen dice:

    melatonin bububu

  4. Silvia Piranesi dice:

    qué lindo todo…

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