take the A train

* Lo que más me gusta de este país es que es fácil escapar en cualquier dirección, cambiar de nombre y empezar una vida nueva, como en las películas de la fiebre del oro o de personajes que desaparecen en la metrópolis. Da para que la gente tenga historias más elaboradas, áreas grises y secretos abismales. Se aprende a preguntar poco y a asumir menos.

* Fui al museo Warhol. En el primer piso había una fiesta horrible, con picheles de absinta. En el sétimo piso, una rubia platino en una pantalla gigante se comí­a una barra de Hersey’s mientras uno la observa como un idiota debajo de una bola de disco. En el cuarto piso había un gran danés embalsamado y en una esquina cualquiera estaba esto, que es como entrar sin querer a la mitad de un sueño ajeno.

* Hoy desperté en un jardín bañado temporalmente por la niebla. A lo lejos están las montañas blancas. En el jardí­n, como en un cuento de Perrault, crecen los tomates y las flores, y hay un estanque donde se puede nadar sin ropa. En la casa hay leche cruda, pan artesanal, dos gatos de pelo largo, internet de banda ancha y cientos de libros. Montreal está a sólo dos horas de aquí, para cuando uno extraña la ciudad y sus placeres. Dice la dueña de la casa que el invierno es largo y silencioso, pero sirve para adelantar los artículos atrasados y editar en paz. Entonces, ya se lo que quiero hacer dentro de 20 años, nada más me falta averiguar qué hacer mientras tanto.

* Mañana me toca volver al verano de Brooklyn, a la comida del Diner de la 5a calle y las ventanas abiertas de una habitación oscura que me cuesta mucho abandonar antes de las 3pm. Afuera mi oportunidad para andar en minifalda una vez al año, los patios donde la gente todavía fuma y las esquinas con reguetón en la radio. Love and happiness all around.

4 respuestas to “take the A train”

  1. cristian dice:

    yo me pasaría los 20 años nadando chingo

  2. tetrabrik dice:

    niña, me llevé timequake, de vonnegut, a santa teresa. si no lo has leído, va la recomendación.

  3. Eugenio dice:

    Y yo que siempre he querido probar la verdadera absinta. Viva la socialización de los sueños ajenos.

  4. mariela dice:

    a mí me gustan sus andanzas

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