catfish

* En la última década y media no pude enamorarme nunca de un muchacho que anduviese cargando un paraguas. No podía imaginarme cómo alguien pudiera tener una necesidad tan apremiante de llegar perfectamente seco a ninguna parte. Entre la incomodidad de ser víctima de un aguacero brutal, y la incomodidad de cargar, maniobrar, doblar, escurrir y guardar un paraguas, mi príncipe azul siempre eligió la primera.

* Llevo un par de semanas alejada de twitter. En este momento prefiero imaginarme qué hacen, leen o escuchan mis amigos todo el día, en vez de saberlo con certeza. En mi imaginación todos tienen vidas iluminadas y maravillosas. Todos leen cosas que no he leído, tienen opiniones políticas interesantísimas, oyen música que no conozco, los jeans les quedan perfectos y todos los días comen riquísimo. I love you.

* En el asiento 04, fila 01, sección 324 del estadio de los Gigantes, experimenté una revelación religiosa sin precedentes cuando entraron las dos carreras que empataron el partido con los Philies, segundos después de que Freddy Sánchez mandara una pelota nada despreciable al centro derecha del campo en el quinto inning. Ningún momento estrella del deporte, ninguna jugada espectacular, nada. El debate epistemológico va a tener que esperar porque estoy a punto de comprender la regla del infield fly.

* De camino a la oficina un muchacho muy guapo de esos que andan en malos negocios me da los buenos días, como todo un caballero. Todo comenzó porque un día de estos yo iba sonriendo involuntariamente, después de ver a un vagabundo cantándole un bolero a un bebé, una cuadra atrás. El me vio feliz y con flores en el pelo. De seguro le recordé a su mamá. Por andar de sonriente en este barrio, cualquier día de estos me pegan un balazo.

7 respuestas to “catfish”

  1. Jen dice:

    io la extraño mujers

  2. Karla dice:

    yo si me quiero imaginar una vida diferente, me meto acá y te leo…
    antibalas en vez de paraguas sería más útil y más sexy?

  3. kumar dice:

    como dijo mi tiabuela: nadie sabe para quién se baña.

  4. tetrabrik dice:

    la sonrisa está de vuelta. bien.

  5. maggie dice:

    peligro! sonrisas en la vía

  6. furia dice:

    Mato por su sonrisa.

  7. elia dice:

    Prefiero los hombres que llevan libros que no los que llevan paraguas…

    Confirmo que estoy leyendo comiendo cosas riquísimas cada día pues cocina mi mamá. Pero en cuestión de lectura, prefiero imaginarme leyendo los grandes clásicos que tengo en mi antiguo cuarto infantil guardando polvo.

Deja una respuesta