there, there
Traigo mi propio café en un termo, para no arriesgarme a la oferta institucional. La muchacha que está en frente de mi en la sala de espera sabe que está deprimida, pero necesita confirmación de la autoridad médica competente. Hasta tiene los ojos verdes apagados de tanto llorar sentada en la bañera. Me pregunto cuántos de los desajustados genéricos que he visto deambulando por la ciudad habrán pasado por una sala idéntica a esta llenando el mismo cuestionario: “Se ha hecho daño a si mismo o ha pensado en hacerlo?” Si gastarse el hígado de a pocos, con energía y éxito cuenta, entonces si, muchos de los presentes debemos marcar. Síntoma, síntoma, check, check, check. Este lugar, que aparece alarmante en las pesadillas de otros, a mi me reconforta: nadie se preocupa demasiado por parecer normal. Unos caminan sin pisar las rayas de la alfombra, otros traen a rastras a un niño totalmente fuera de juicio. Gracias a la providencia o por consecuencia con el objetivo sanitario, no hay televisor, sino que el sonido de fondo son las maquinitas de la tarjeta de crédito que procesan el pago inmediato que requiere el bienestar. Al final del pasillo están las salas de terapia de grupo empezando a llenarse, y con un escalofrío considero por un segundo esa práctica casi pornográfica que por el momento prefiero evitar. Me llama el doctor por dos de mis cuatro nombres. En la ventana, como una cortina de algodón, la niebla cubre hasta los árboles más altos del Golden Gate Park.

July 29th, 2009 at 6:23 pm
Just don’t quit your daytime job.
July 29th, 2009 at 6:30 pm
tbcith: de eso no hay peligro, porque entre todas mias fobias, le temo a la pobreza
July 29th, 2009 at 11:03 pm
ç un buen cafè es importante. check.
el sonido de la felicidad: los cajeros automáticos, cuado ya deciden contar.
July 30th, 2009 at 6:52 am
just ’cause you feel it doesn’t mean it’s there
July 30th, 2009 at 8:16 am
What, global warming?
August 3rd, 2009 at 11:22 am
de mis canciones preferidas
August 5th, 2009 at 2:44 pm
me hace falta leerte, pasás mucho tiempo sin regar tus locas ideas por acá y eso evita que me solace leyendo cosas que de alguna manera yo debería estar escribiendo…
los analistas se darían gusto conmigo en un lugar como el que describís, casi todos los síntomas estarían “check”… pero no creo que tenga los huevos para ir y compartir con un extraño mis miedos y frustraciones… no… hasta ahora son solo míos…
está bien la idea del termo, yo me quedo con un capuchino de máquina… de trescientos pesos.
August 5th, 2009 at 7:51 pm
todos: merci. gracias por pasar a saludar
August 16th, 2009 at 6:53 pm
Me gusta su forma de relatar, en el cole nunca leí poesía ni relatos suyos… Me gusta la sensación de cotideaneidad elaborada, pero sin intención de que lo sea, sólo tiene la complejidad habitual de la que nunca nos percatamos.
Nayuribe