sad-eyed lady of the lowlands
Hoy me desperté con la voz de mi marido en la contestadora, si todavía estás durmiendo te vas a perder la juramentación del presidente. Demasiado tarde. Me levanto y hago café, como si tomando café pudiera disolver la neblina que se levantó de la bahía y en una de estas noches vino a metérseme silenciosa por la boca. Me obligo a oír la radio detrás de la cortina de agua de la ducha caliente. Quiero dormir, dejar de acordarme de la pareja de señores que compraban veinte cajas de marcaroni and cheese en el supermercado, dormir y tomar una taza de té en mis sueños, dormir y no sentir este miedo absurdo y esta tristeza ruinosa. “Estoy muy ocupada como para ser infeliz”, le escribo a ella. Y es verdad: la aguevazón de origen indefinido es un lujo que especialmente en este momento no me puedo costear. Veo el correo, arreglo un contrato, como frutas y verduras, leo con calma el discurso inaugural, hago espacio en el calendario para una reunión más, hago una rápida lista mental de los ingredientes de la cena, entre otros rigurosos ejercicios de desconcierto y repetición. Escribo informes, escribo listas, escribo personajes, escribo cartas. Con letra, la sangre entra.

January 20th, 2009 at 8:20 pm
[...] aguevazón de origen indefinido es un lujo que especialmente en este momento no me puedo costear. Itzpapalotl Posts relacionados en el Fusildechispas: No hay posts relacionados Deje un comentario [...]
January 21st, 2009 at 7:07 am
la ahuevazón de origen indefinido :)
January 21st, 2009 at 7:54 am
“Con letra, la sangre entra”. Qué hermoso, hasta de epitafio serviría.
January 21st, 2009 at 11:20 am
ahuevazón, aguevazón, nunca le encontré la ortografía correcta.
Y si, epitafio, solo que ese uno casi nunca lo escoge ;)
January 27th, 2009 at 11:06 am
Muy bueno. buenísimo. Sintonía total.
January 27th, 2009 at 5:30 pm
Cómo cuesta a veces arrancar…