winter wonderland

A las tres de la mañana cae del cielo, en puñados blancos, la materia de la autodestrucción. Al otro día no salgo de la cama aunque se caigan las escaleras a pedazos y no pueda bajar nunca más de un tercer piso en Brooklyn que se sostiene con duct tape entre unos azulejos y una bañera vieja. En la calle abajo se negocia un reloj, un partido de baseball o un transplante de hígado. Huele a lo que sea que fríen los peruanos del restaurante de al lado. El hielo se detiene en la ventana, donde pongo la mano para asegurarme de que está todavía ahí, en la oscuridad. Si viviéramos aquí, no viviríamos demasiado.

3 respuestas to “winter wonderland”

  1. Tania dice:

    Siempre disfruto mucho lo que escribe, pero esta vez, por lo menos para mi que vivo en el código postal 11215… qué poco alentador! Jajaja.

  2. ticoexpat dice:

    Buahahahaha… cierto, no se puede vivir mucho dentro de una refri.

    Muy lindo, muy bien explicado. Nos llevas ahi con los ojos cerrados.

    Al menos no estan en este yo-yo climatico en que vivimos aca: nevo la semana pasada en las montanna, esta semana estuvo calientito a 26, hoy hace sol… y en la noche bajara a 8 o menos grados. O sea…

  3. emilia dice:

    “si viviéramos aquí, no viviríamos demasiado”. Fue lo que pensé también cuando estuve por allá.

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