rearview mirror

Una chinita canta en la tele, con grititos de loca. Me duele la cabeza y la nariz y tengo los ojos rojos. Un señor muy serio me dijo: es la contaminación de aquí en Santiago po. Está totalmente equivocado, lo que me provoca violentas reacciones físicas son los muchos días sin el cowboy. Las aceras están llenas de papelitos, hay un paro nacional, un calor de la gran puta, un café a la sombra de los árboles en el paseo Huérfanos.

De camino, cuando pasé por Bogotá, el chico de migración agarró mi pasaporte pero se distrajo viendo en la computadora una noticia de lo de las pirámides. Eso ocasionó una espera de media hora en la que mi pasaporte anduvo de mano en mano como por ocho oficiales de distintos uniformes que le daban muchas vueltas a las páginas, en un caos de pasajeros sin visa, con pasaportes provisionales, peruanos y otros sospechosos. Yo me imaginaba que al final me iban a dar un documento cualquiera y me iban a decir: Bienvenida a su país, señorita Wendy.

Hace varios días me senté en Eric’s bar (donde según me dicen recientemente asaltaron íntegra a la caja y a la clientela, aprovechando su configuración arquitectónica de covacha) y fui feliz. Porque cuando me fui me despedí de mucha gente para siempre y por un tiempo pensé que sólo una, dos o tres voces me llamarían de vuelta a casa. Pero estaban ahí muchos importantes, sentados en toda su materialidad, dándome un lugar que extrañar. Uno que no existe en el pasado sino hoy y con suerte mañana, cuando regrese.

4 respuestas to “rearview mirror”

  1. cristian dice:

    yo tuve miedo. de eric, del bar, de violeta parra, de un atentado contra tan personalidá reunida.
    un abrazo… te queremos wendy, te queremos!

  2. solentiname dice:

    dónde ve una a la Violeta? Pues me preparo para lo que me espera. Llego a las tierras del ya po el domingo.

  3. furia dice:

    Awww. Ahora solo falta una ida al Víquez Bar. Costilla, chifrijo y bavaria lai (para no perder la línea).

  4. Sergio dice:

    El placer…

Deja una respuesta