Archivo de October, 2008

blip blip blip

Thursday, October 30th, 2008

* Amé New Orleans sin ningún motivo en particular. Trent Reznor todavía canta como en los discos. El regreso al salvaje Oeste fue expedito y sin dolor. * Todavía no logro encontrar el establo donde esconden a los unicornios-pony en el campus de Google. El cowboy y yo a veces somos las urracas parlanchinas, en [...]

voodoo child

Thursday, October 23rd, 2008

Llueve caliente en el Bayou. Al fondo de una pulpería oscura y sin nombre venden un plato mortal de arroz, frijoles y chuleta frita. Es el desayuno de un día que, parece, va a durar sólo la mitad. No he tomado ni una foto porque no hay forma de que la cámara vea lo que [...]

lower mississippi river delta

Monday, October 20th, 2008

En el aeropuerto de Los Angeles se venden menos libros, más recuerditos, malas revistas, comida horrible y rótulos de colores vivos. La mamá de Raymond, ese que todo el mundo quiere, camina enana y apresurada hacia alguna sala de abordaje, tratando de no darse cuenta que en el camino todo el mundo se le queda [...]

Edgar Allan says

Tuesday, October 14th, 2008

Your writing, lady, is frankly appalling

clash city rockers

Sunday, October 12th, 2008

Nos bajamos del tren confundidos con anticipación porque nadie nunca nos pidió el tiquete y por lo tanto, llegamos a la ciudad sin pagar, con nueve horas de desfase y con cara de delincuentes. A los veinte minutos dando vueltas con las maletas a cuestas, tratando de encontrar la parada del bus 6A, concluimos que [...]

heart shaped box

Wednesday, October 8th, 2008

El chico de las bromas se nos fue de un mundo que nunca fue suficientemente feliz para él y ahora todos nos quedamos un poco más solos. El dolor se siente como tragar puños de arena. En los lapsos de la conversación con otros, cuento todos los días en que a él no lo voy [...]

sunbeams are never made like me

Thursday, October 2nd, 2008

Si yo creyera en dios, pienso, sería la más religiosa, probablemente la más loca de las locas católicas, dando rienda suelta a todo el fetiche masoquista. Iría a la iglesia con velo por respeto, cocinaría arroz con pollo para vender después de misa, me aprendería el rosario en latín, cantaría los himnos con devoción temblorosilla [...]