deliverance

* El cowboy me acaba de llamar, escondido en el baño de una fiesta aburrida en Brooklyn, extrañando a su mujer al otro lado del continente. Esa soy yo maldición. No pude ir a Nueva York en verano porque según yo “tengo que trabajar”. Pffff. Qué clase de ilusión de auto-importancia es esa? Lo único importante en el mundo es ir a Coney Island a quitarse la resaca viendo a Serpentina, ya a estas alturas debería saber.

* Estar sola en la ciudad significa salir tarde del centro financiero cuando apenas empieza a oscurecer y el sol todavía pinta unas franjas anaranjadas en los edificios más altos, sin prisa por llegar a nada. El centro me tanquiliza, con sus hombres de traje moderno y sus mujeres en puntas de Louboutin. No me acuerdo cuándo fue que perdí el idealismo, creo que lo aplastó un tranvía de los también anaranjados y se fue por una alcantarilla asquerosa del SOMA y ahora la paz llega cuando el viento me levanta la bufanda de seda como un papalote azul.

* El noviembre pasado, comiendo en un restaurante de mala comida italiana en Zagreb, un amigo nos comentó este documental y sus variaciones musicales. Desde entonces estoy obsesionada con el asunto y cada vez que lo pienso me parece mejor excusa para el próximo trago. Cada escenario hipotético que me imagino tiene ese maravilloso, posible final.

10 respuestas to “deliverance”

  1. ticoexpat dice:

    Como?! Ya con bufanda? Que dichosa.

    Y usted de veras ha visto a la chavala entre los clavos? A mi ya con la culebra me da cosa…

    And the world will not end with a bang, but with a whimper… diay, no se, pero te doy la razon de que si es la mejor excusa para dos bolitas de helado en vez de uno -cada uno con su vicio

  2. Alberto A. Zabermann dice:

    Ví el video…¡wow!
    Me gusta como sugieres con tu texto un ambiente casi onírico, o ¿será que aún tengo sueño?

  3. medea dice:

    Hm. Creo que a nivel de apocalypsis, este final me trae más tranquilidad. Creo que puedo vivir con el miedo de eliminación total y no con la sensación de que sería de uno la mala suerte de quedar vivo después de tal evento.

  4. itz dice:

    ticoexpat: en SF se usa bufanda todos los días del año. Y a Coney Island no he ido todavía!

    alberto: yo tenía sueño cuando lo escribí. se nota?

    medea: eso es precisamente lo que me gusta a mí. en cuestión de minutos todo se acaba sin mucho mate, sin discusión y sin nada que se pueda hacer. chan chán.

  5. tetrabrik dice:

    malcolm lowry lo decía, la única esperanza es el próximo trago

  6. wumpus dice:

    Mmm odio cuando uno se pierde un evento social por trabajo, y lo que pasa es que ni uno resulta productivo el fin de semana, ni descansa.

  7. BlackBetty dice:

    Mjm… esa descripción de cómo te has acostumbrado a la nueva vida me suena… yo espero el otoño, que me encanta. Y en Navidad pienso en el frío, aunque confieso que también añoro los tamales!

  8. silvia piranesi dice:

    soy la única que no puede ver “este documental”?
    q tierno ese cowboy.
    y el papalote

  9. maluigi dice:

    que bueno un trago con ese calorsote…interesante manera de darle una pausa a cada sorbo, pensando en ese videillo…que risa…no sabía si tomarmelo con seriedad cienífica, o con risa…es tan espectacular como fin….
    lo mas terrible son las olas de no se cuantos metros…ayyyy

  10. itz dice:

    si ya quitaron el video con la narración en inglés, con todos los reconfortantes datos científicos que además dicen que a la tierra una pelota de esas le ha dado ya 12 veces.

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