only in dreams
Las personas que más me gustan en el mundo son los nerdos. Siempre fui una de ellos y como miembro de la tribu me reconozco entre mi gente, en cualquier país e idioma mi clan me recibe y me alivia de la soledad. Todos mis esfuerzos por ser mas guapa, más inclinada por las artes, mejor ama de casa o un poquitín más sociable se deslizan fácilmente hacia el olvido en la pronunciada pendiente natural que me inclina hacia hacerme cada vez más nerd, aunque infelizmente no más inteligente.
Aunque la vida del nerd es en apariencia solitaria, en realidad nunca me ha faltado un roto para mis múltiples descosidos. Siempre tuve aunque fuera una amiga en la escuela con la cuál compartir la mezcla de placer y paralizante desconcierto de ocupar el centro del cuadro de honor. Siempre tuve un amigo para lo de los videojuegos en una 286, una para construir un robot de basura, uno para sentarnos en primera fila en clase de matemática, varios para leer toda clase de gigantescos tomos hasta perder al menos el veinte porciento de la capacidad visual a edad temprana.
En muchos momentos en que he sido infeliz o cuando me he sentido equivocada, es porque me he apartado de mi naturaleza nerd al tratar de juntarme con la chica cool o con el novio popular. Jamás resultó. En cambio los recuerdos felices tienen que ver con novios de cerebros gigantes (aunque eso significase una cabeza de forma poco convencional), jugando “stop” con alguna otra anteojuda, mediando un conflicto internacional a las dos a eme en i ere ce, haciendo que funcione un tarro de procesador pentium II o celebrando con un pequeño baile cada reconstrucción exitosa de la base de datos.
Sin embargo esa felicidad no fue siempre fácil de reconocer. Cuando una revista científica para chicas me entrevistó y me preguntó qué le diría yo a mi versión de mi misma a los 12 años, mi respuesta fue que no me preocupara, que tendría amigos y sería feliz a pesar de las horribles apariencias de aquellas épocas tan odiosas, cuando uno piensa que todo ese equipaje mental no le sirve para un carajo.
Todavía hay días en que no lo puedo creer. Me cuesta incorporar que vivo con un orgulloso “Matleta” de campeonato estatal que me explica las cosas con diagramas de Venn. Que estoy esperando que mi mejor amiga se conecte al messenger para enseñarle una hermosa falacia de suma cero que me encontré en un artículo. Que en el parque puede haber una pelea de robots esta tarde, que en la noche puede venir a cenar un científico de cohetes, que la chica que va a mi lado en el bus tiene una bufanda escrita en binario y un tatuaje de la molécula de la serotonina. Ahora todo tiene más sentido. w00t!

July 9th, 2008 at 9:29 pm
que viva SF
July 9th, 2008 at 9:35 pm
en CR también vivía una vida bastante nerd, pero sin los robots. y la chica de la bufanda binaria podrías haber sido vos :)
July 10th, 2008 at 12:25 am
Ey, cambiaron los tiempos, ¿eh? Pero lo de la soledad del nerd es un maldito mito, sólo el nerd puede garantizar que encontrará a alguien con quien hablar durante horas, al menos una persona, cada día del resto de su vida. ¿Puede la chica cool decir algo parecido? Hasta los 40 o así igual sí. Después yo no pondría la mano en el fuego, o tal vez acabe en un barrio de psicópatas de los suburbios, en cuyo caso, sí, siempre hay alguien a quien matar.
Toma, para que se lo digas a Itz con doce años, de mi parte: http://www.reduciralminimo.com/2005/05/21/palabras-para-julia/
July 10th, 2008 at 1:17 am
Hooray indeed! Un mundo hermooooso. Creo como vos, si nos distanciamos de la propia esencia se desata la infelicidad.
July 10th, 2008 at 9:38 am
irc?! en donde dalnet, effnet, undernet.. cual?…
lenanet?
July 10th, 2008 at 9:39 am
/away
July 10th, 2008 at 11:49 am
:-)
Bueno, yo he llegado al equilibrio de nerda-fashion-artista-ama de casa. Lo logro y lo disfruto!
July 10th, 2008 at 5:35 pm
qué bonito….
qué bonito que es leerte.
July 11th, 2008 at 9:29 am
She’s in the air… in the air
In between molecules of
Oxygen and Carbon Dioxide
obviooooooooo ;)
July 11th, 2008 at 6:17 pm
Nunca me ha sido facil etiquetarme como geek. No fui fan de Star Wars ni Star Trek, pasé raspando en Mate en bachillerato, y encima me decidí por el diseño como carrera con tal de no volver a pasar por cursos de Mate en mi vida. Y ahora trabajo con sujetos que arman y desarman computadoras, son fanáticos de los robots y de memorizarse el número Pi, y les da algo parecido al éxtasis cuando resuelven un bug o arman una función.
¿Qué pasó? :P
He terminado por asumir que lo que tengo de geek/nerd lo agarré por ósmosis. Y es que eso también se pega, como un virus :)
Al menos hay que agradecer que en esta época de Internet, ser geek más bien es cool.
ttyl, kthxbye
July 14th, 2008 at 8:46 am
y la falacia de suma cero???? quiero ver …
:*