eleanor put your boots on

Ya que no es conveniente ir examinando muy de cerca la cara de nadie en el tren, lo mejor es irse inventando historias basadas únicamente en sus zapatos. Los zapatos, como todas las elecciones estéticas mundanas, tienen historias más largas y secretas que las personas, historias económicas y utilitarias, de especificidad cultural y de política comercial. Más allá de todas las racionalizaciones, es hora de aceptar que tengo una facinación poco natural por el asunto. El cowboy ya nisiquiera se ríe de mi pequeño hábito pornográfico de ver zapatos en Internet y de poner los mejores pares en mi lista de favoritos, para cuando tenga plata. Nisiquiera me gustan los más caros, sino los que cuentan una mejor historia. Mis adicciones parecen valer la pena cuando una chica guapa comienza a hablarme en el tren porque le gustaron mis sandalias turquesa, y yo me paso una estación solo para poder comentarle que a mi me encantaban sus sandalias de broches (entre desconocidas sin embargo jamás se comentan detalles íntimos, como dónde los compraste y cuánto te costaron, detalles reservados para las amigas). Si fuera solo por caminar todos andaríamos en tenis o en chanclas exactamente iguales, pero eso no es lo único que hacemos las personas.

July 4th, 2008 at 6:47 pm
delicioso
July 4th, 2008 at 7:00 pm
:-) quisiera tener esa adicción, pero soy bastante simple para escogerlos. Sin embargo, con los años, al menos me fijo en que tengan un detalle bonito.
July 5th, 2008 at 12:09 pm
Tras año y medio en Dakar me he rendido a las chanclas de plástico… Aquí son religión casi, y aunque a simple vista parezcan todas iguales, cada uno sabe cuáles son las suyas al cogerlas del montón en la entrada!
July 5th, 2008 at 12:14 pm
Tan cierto. Estando en Malasia me pregunté muchas veces cómo hacen para reconocer sus chanclas a la salida del templo, si son más o menos parecidas y cientos de ellas! No me imagino qué protocolo habrá que seguir si se te pierde una chancla o terminás por error con una número 8 y una 9.
July 5th, 2008 at 4:12 pm
me declaro adicta
July 6th, 2008 at 12:16 pm
He de confesar… tristemente toda la vida he tenido un problema con el calzado… no he encontrado un “estilo” de calzado que me defina a mi. Si bien he tenido algunos pares a lo largo de los años a los que me aferro y me encantan… todavia no ha llegado a mi esa chispa que diga: “Queridos pies… he encontrado vuestro destino, vuestro complemento”
(tal vez a esto ayude el que me encanta caminar descalza)
Creo seria interesante una conversacion al respecto para ver si logro definirme…
Me gusta tu aficion, y me parece interesantisimo que seas abservadora.
July 8th, 2008 at 9:07 am
Asomate aquí y ves qué belleza.
http://mispiessonmisalas-walterio.blogspot.com/
July 8th, 2008 at 9:08 pm
Compas,
Aca las chanclas de rigor, para que vea Tere, son esas azules Kamlung…
Itz, se supone que las chanclas se quedan donde uno las dejo -estilo donde deje parqueado mi carro. A mi me fascina trabajar en pantuflas. Uno deja los zapatos a la entrada de la oficina. Ya no puedo estar en ningun lugar encerrado con los zapatos puestos. Hasta en el cine me los quito… y eso no lo hacen aqui.
Los zapatos son baratisimos, las chanclas, de pelicula, para hombre y mujeres, pero mis pies son muy anchos, herencia de mis pata’ rajadas, no puedo comprar cosas hechas aqui. Lo mas sofis a que puedo aspirar son Tevas. :(
September 3rd, 2008 at 12:26 am
amo mis zapatos!!
snickers cafés con rayas celestes y cordones gruesos de rayas blancas y fucsia…¿dice eso algo de mi?
curioso que encuentre este post cuando justo acabo de ponerle pegamento de PVC a las suelas porque hoy en mis carreras se terminaron de despegar…