throw them in the fire
El cielo está lleno de humo en vez de niebla. Los amaneceres son rojos y siniestros, los días huelen a ceniza. Por dentro estoy cansada y adolorida: siento que me equivoqué y lo que quería no era lo que quería. Más al sur los campos se alzaron en llamas y en la ciudad llegó el mensaje como una nube de hollín que cuelga de las colinas. Mi garganta se llena de fuego como cuando uno quiere llorar y no tiene porqué. De vez en cuando reviso las noticias para asegurarme de que la catástrofe todavía está muy lejos de mi cama, mis viejísimas paredes de madera, mi falta de plan de emergencia, mis infinitas necesidades materiales. Sin tocar nada siento como si me hubiera quemado las manos y ahora me toca verlas llenarse de dolorosas ampollas. Un día después del otro haciéndose carbón, no queda nada más que partículas en el viento.

Junio 30th, 2008 at 5:53 pm
me encantó esto itz
Julio 1st, 2008 at 7:57 am
:-) muy smart chequear las noticias para calmar la catástrofe propia. Yo hago eso, pero no me suerte el mismo efecto… lastimosamente.
Julio 2nd, 2008 at 12:32 am
me gustó mucho esto.
Julio 3rd, 2008 at 8:01 pm
Itz, se cuida, tenga la maletita de emergencia a mano. Eso esta como cuando aca teniamos el SARS: el peligro latente, cerca y lejos a la vez, carcomiendole la calma y llenando el corazon de dudas, empezando por que diantres estoy haciendo aqui.
Las mascarillas son buenas amigas para pasar el mal rato, y al final, uno se ava acostumbrando. Piense en nuestros padres, la generacion que le toco la erupcion del Irazu.
Julio 3rd, 2008 at 9:56 pm
Cuando se me borra todo del iPod tengo que volver a escoger las canciones de nuevo.