song of the humpback whale
Alrededor de las seis el sol se estaciona en ese ángulo en que no se le puede sacar de los ojos, ni con las manos ni con las sombras prestadas de los postes y los árboles. No es un sol caliente, sino un sol decorativo del hemisferio norte, que espera para encandilarnos como un millón de espejos cuando salimos de las profundidades las hormigas trabajadoras.
Afuera de la estación un grupo de hombres latinos de varias edades han encontrado importante ir todas las semanas a exclamar semi-rítmicamente los evangelios y subrayar con palmadas violentas el nombre del señor. En este barrio, como en el resto de América Latina, la gente más humilde se entrega a las iglesias con una furia y un abandono desconcertante. Su mundo está ordenado, en cambio a los demás nos espera el fuego eterno del infierno y parte de su misión es hacérnoslo saber a gritos.
Específicamente a la misma hora siempre viene el bus con la misma mujer como chofer. Grita, gesticula, se queja de su día de mierda. Dos martes seguidos ya ha declarado el bus “fuera de servicio”, dejando un grupo indignado de idiotas en la acera. Veinte minutos después el bus que sigue hace la señal con la mano que significa que tomará la ruta B, con un tour completo y parsimonioso del boulevard de la bala perdida. La mayoría tomamos la oferta, desesperados.
En una de las tres paradas calientes se sube uno de los chicos a quienes no hace tanto les pinté la cara en un festival. Es ya un adolescente matón con una gruesa cadena de oro y unos zapatos que su madre no le pudo haber comprado. Con otros dos habla en un idioma escandaloso e incomprensible pero de alguna forma ofensivo. Cierro los ojos y aprendo que todas las ballenas jorobadas (todas las que flotan en el mismo océano) cantan la misma canción. Trato de pensar en el agua, fría e inquietante, que está en alguna parte muy cerca de aquí.

Junio 26th, 2008 at 12:30 pm
ese sol que no la ve con el viento frío, es sencillamente lo mejor.
Junio 27th, 2008 at 11:41 am
divina imagen: “trato de pensar en el agua, fría e inquietante, que está en alguna parte muy cerca de aquí.”
arderemos en el infierno pues.