locus communis

Ayer se subió este tipo al escenario para abrir el concierto al que fui. Es un beatboxer, y a mi me gustan los beatboxers. Lástima que se dedicó a parlotear en el siempre reconfortante idioma universal del lugar común, generador del aplauso fácil y seguro. En mi cuenta, sin embargo, estamos mal cuando querés ser Miller y Kerouac a la vez y me hablás de tu crónica falta de cigarrillos y tu viaje artístico a lugares como londres y berlín como si fuera una gesta heróica del muerto de hambre. Estoy harta de las narraciones de lo cool donde inevitablemente sale siempre Patsy Cline y todos los personajes son casualmente pobres pero con buen gusto, y siempre hay un cuaderno con garabatos de lapicero. Cuando tratás de shockear a una audiencia que no tiene escapatoria con grotescas imagenes de abuso infantil, francamente, dudo de tu talento. Especialmente cuando te ponés a gimotear porque los gringos guardas de la frontera son unos nazis: siendo vos blanco y Canadiense, estoy segura que fue un infierno querido. No solo yo le grité: “Me aburriste” (y creo que eso es lo peor que se le puede gritar a un artista). Encima se ofendió visiblemente ahí mismo en el escenario: qué chafa. Se de un par de dominicanos y un par de ticos que sin el beat son mejores boxeadores.

4 respuestas to “locus communis”

  1. maggie dice:

    ay! los pobres artistas atormentados e incomprendidos

  2. furia dice:

    mmm de fijo le encanta a los hipsters…

  3. tetrabrik dice:

    “cuando te ponés a gimotear porque los gringos guardas de la frontera son unos nazis”

    exacto, inadmisible

  4. Silvia Piranesi dice:

    “tu viaje artístico a lugares como londres y berlín como si fuera una gesta heróica del muerto de hambre”

    qué buen “punch” este textito.

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