narrow stairs

Juan Miguel se sienta en la mesa de la cocina y me sigue la cintura con los ojos sin disimular. Estamos hablando de mujeres, de las suyas claro, pero sin especificar. Yo me seco las manos en el delantal y procedo a picar el culantro con golpecitos filosos, él se ofrece a servir los tragos. Cuchillo en mano me doy vuelta y le advierto que esta es una casa seria: “aquí no se toma ron Bacardi”. Tirando el culantro en la olla termino la historia del exnovio volátil, inseguro, que originalmente era para ponerle otro ejemplo de lo brutos que pueden ser los hombres. El dice: “No me hubieras contado. Ahora si me lo encuentro, le voy a tener que meter cuatro patadas en el culo.” I rest my case.

9 respuestas to “narrow stairs”

  1. Julia dice:

    exes?
    Ay cada historia, que mejor no contarla. Porque uno los termina queriendo siempre a pesar de todo. ( sobre todo cuando lo vuelve a necesitar)

  2. gatanegra dice:

    auwww..decimelo a mí!!!

  3. Sergio dice:

    Uffffff, lo dice también un mae…

  4. ch|o dice:

    soy un bruto

  5. tetrabrik dice:

    eso es un amgio

  6. Ventolin dice:

    “aquí no se toma ron Bacardi, sino fresco de chan con sirope light”

  7. Kumar dice:

    me costó entender, mala señal.

  8. maria luisa dice:

    no era que hablaban de mujeres???

  9. furia dice:

    plop!

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