resident evil

* Otra vez igual que a los catorce años salgo en las tardes a esperar a que mi novio llegue en bicicleta, sentada en las gradas del frente de la casa, leyendo un libro. Pero solo un ratito porque hace mucho frío. Cuando llega entramos los dos a ese misterioso mundo donde no vive nadie más y no es Viernes, sino ducha caliente, cena en la ventana, película de zombies.

* Eso precisamente es lo que se está cagando mi forma de escribir. Mucha mariposita, mucha florecita, mucho cielo color pastel. A mi me gustaba más cuando escribía ebria, desesperada, empastillada o al borde del colapso nervioso. Sexo y drogas es lo que necesita esta vaina, calzones ajenos y Bourbon, tacones quebrados y moretes, desearle el mal a otros, dar gritos despedazados contra el asfalto, unos dientes voladores, un vidrio clavado en el pie.

* Las de adentro dicen que no me acomode, que volverán de entre los muertos con las ropas medio puestas y con ganas de morder. Eso será la otra semana, supongo, porque la felicidad no genera tanto material. La negra Tomasa, en su intoxicación alcohólica, se llevó en las tripas cosas que había que entregar, incluyendo un cuento a medio terminar y un calendario lleno de compromisos que ahora me salen por todos lados de repente, como los zombies en las películas.

9 respuestas to “resident evil”

  1. tetrabrik dice:

    usted ya sabe, mezcle esas dos cosas: las maripositas y los calzones ajenos.

    salú

  2. ch|o dice:

    me sumo al sentimiento. nada trae la felicidad mas que textos sin gracia y cursilerías baratas. pero claro, es felicidad.

    a veces uno ocupa que algo le duela.

  3. Silvia Piranesi dice:

    supongo que la sequía viene sin etiqueta, o con todas.

  4. Sergio dice:

    Salud, dinero y amor. Estornudo de a tres.

  5. Dora dice:

    Es que la frustración, la desesperación, la ansiedad son buen combustible porque al menos nos hace sentir VIVOS, ajenos al automatismos, rebeldes del sistema, irreverentes.

    Supongo que el truco está conectarse a otras formas de estar y sentir que también hagan lo mismo. Yo, a veces, las he vislumbrado pero no me duran nada

  6. furia dice:

    Don guorri, guapa. Ahí está y en cualquier momento se despierta ;)

  7. Karla dice:

    si de elegir fuera la cosa…qué difícil…

  8. Paula dice:

    Precisamente por eso un día, hace como 6 años, decidí dejar de escribir. Creo que no tengo vocación para el sufrimiento. Un día de estos me encontré con un excompañero poeta y me preguntó: “¿todavía escribís? “No, ahora bailo” “Mejor, se sufre menos”

  9. Lau Fu dice:

    Escribí como bailás cumbia (si querés ser infeliz bailamos juntas, te doy un pisotón y lo arreglamos).

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