líbranos
* Ayer fui al zapatero, algo que no me pasaba hace como dieciséis años. Para mi sorpresa, el mejor zapatero de la ciudad según Yelp está en mi barrio: Alexander’s shoe repair. Alexander es un señor mexicano que escucha jazz a todo volumen y embarra las calzas de algún desconocido con una sustancia negra. Observa mis zapatos muertos y me dice: a estos no les pongo rubber, sino suela, porque se ve que son para el dancing. Ese hombre sabe su oficio.
* El conductor del Muni tiene prohibido ir conversando con los pasajeros. Pero en este caso, el conductor y el pasajero del primer asiento son nicas y entre hermanos no hay espacio para el absurdo de la regla. Los dos van revolviendo las anécdotas y volviéndose uno solo: la niñez en Masaya, la vez que quiso ser cura, el viaje a buscar a su hermana, la casa de la mujer que ya no lo quiere, aprender en el colegio a recitar: Líbranos, Señor, de abril y la flor y del cielo azul y del ruiseñor, de dolor y amor, líbranos, Señor.
* La furia y yo hemos pasado horas malignas riéndonos de la navidad de otros. Ella está recolectando especímenes tropicales para su colección privada. Supongo que deberíamos tomar en cuenta a Pastor López [YouTube, cumbia warning] y a Los Sonor’s [mp3, cumbia warning].
* Faltan diez días para que se acabe este año, con pocos propósitos cumplidos qué reportar pero con la brillante disolución de haber sido un año magnífico, ensordecedor, delirante, feliz, y no como el anterior. Solo por eso próximamente no plantearé propósitos, sino deseos.

December 21st, 2007 at 8:14 pm
Deseo una linda navidad para vos, allá donde estés! Gracias por todo un año de buena lectura! :)