qué es, qué es
Esto no es la dictadura. Siento comunicarles que desafortunadamente esto es la democracia: una mierda que a veces nos sirve para nada. Ni para cumplir las más mínimas aspiraciones. Decir que esto es una dictadura es torcer la retórica para alcanzar un flamente consuelo de tontos, que nos absuelve como nación de haber electo, una y otra vez, a una banda de hijos de puta para que nos gobierne.
No sé cuándo vamos a llegar a buenos términos con la idea de que la mayoría numérica votante de nuestro país (cualquier país, Estados Unidos, México, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador) es suficientemente ignorante, miedosa, aplastada, mal informada, desesperada, xenófoba, mansa o simplemente bruta como para votar por ellos cada vez que puede. Y luego todos en conjunto nos tenemos que atragantar con las consecuencias: que economías sin fondo, que perros policía, que corrupción generalizada, que wiretapping: nosotros los elegimos, como colectivo fallido. Esa es la sal en la llaga.
La represión, la dictadura y otras palabras que circulan como pericos navideños, afortunadamente, significan otra cosa. Es insólito que la memoria sea tan corta como para no entender la diferencia, siendo que entre nosotros caminan sobrevivientes del terror de estado en sus más terribles expresiones: acérquese, pida un retrato hablado, encuentre las cincuenta diferencias. La dictadura te rompía los huesos en la cárcel, te mataba a los familiares, te arrancaba del suelo para siempre, no tenía final.
Es lamentable, también, porque esa falta de memoria le cuesta credibilidad a las iniciativas más hermosas y bien intencionadas. Yo quiero leerte, quiero entenderte, quiero participar, quiero creer . Pero me cuesta mucho cuando tengo que callarme para no denunciarte esa falta de perspectiva, de análisis, de estrategia. Así sólo se hace más difícil sostener la esperanza en una democracia podrida.

December 20th, 2007 at 3:33 pm
Lo decís crudo pero estoy totalmente de acuerdo.
Las palabras no se pueden manosear tanto hasta que pierdan significado.
Hay cosas que ojalá no conozcamos jamás.
Dejémos de estarlas “evocando” mandàndoles energía…eso es una tontera…
a mi me cansa.
Pero no sé cómo decirlo.
December 20th, 2007 at 8:08 pm
la democracia es, por ejemplo, el 40% de abstencionismo en el reciente referendo. qué se hace con eso?
concuerdo, ya lo habíamos hablado, con que hablar de dictadura (del tipo de dictadura al que se refeiren) es, en el menos estúpido de los casos, indolencia brutal.
December 21st, 2007 at 12:36 am
que cansado estoy de nuestra democracia o nuestro estado mediano de manipulación… es un engaño… en teoría es casi imposible una democracia… un gobierno por el pueblo para el pueblo… directa o indirectamente, no somos una democracia tampoco… quizá teóricamente…
pero la teoría no sirve en estos casos…
palabras como dictadura y opresión se formaron con la historia de nuestro pasado con facilidad… pero la democracia no tiene forma todavía…
December 21st, 2007 at 12:38 am
la democracia asquerosa permite, sino prefiere, ese 40% de abstencionismo. Con eso es lo que tenemos que jugar. Lo que me parece tarado es tratar de jugar de resistencia cuando a lo más, somos la oposición.
December 21st, 2007 at 9:01 am
es triste que la romántica ilusión de ser un radical, un rebelde, un revolucionario, lleve a tantos a justificar actos que, en el mejor de los casos, no pasan de ser una rabieta con un leve glaseado de razón.
y sí, la democracia, un bonito concepto.
December 21st, 2007 at 9:19 am
Mientras sigamos siendo apáticos y apáticas en temas políticos seguiremos dejando que nos roben ese proyecto llamado democracia que puede transformarse, cambiar, mejorarse…pero para eso hay que arrollarse las mangas y hacer uso de la autocrítica y la duda…y a veces es más cómodo gritar que todo es una mierda ,no hacer ni mierda y juzgar a cualquiera que haga o diga cualquier cosa.
Como dijo nuestro “compañero” Al Gore….si no le gustan los políticos que hay…postúlese Ud!
December 21st, 2007 at 11:09 am
A mi también me decepciona escuchar los elaborados discursos sociológicos sobre cómo las masas son manipuladas (lo cual es cierto) y por ende carecen de responsabilidad (lo cual es falso). Sin menoscabo de enumerar las limitantes del contexto y la escalada represiva (que sí la hay) también tenemos que reconocer que no estamos frente a un mar de entusiastas personas muriéndose por participar en la construcción de visión de su país y un gobierno maligno tiránico que les aplasta sus iniciativas. La mayoría es indiferente: esa es nuestra realidad y nuestro mayor reto.
December 23rd, 2007 at 5:21 pm
Creo, compañeros, que no tienen idea de que hablan.
¿Será dictadura cuando tengamos un muerto? Ya tenemos. ¿Diez? Ya tenemos. ¿Cien? Sigan subiéndole…
Así como te molesta que se use un término demasiado fuerte para designar una mierda, a las personas que utilizan ese término fuerte para referirse a la mierda ya les sobrepasaron su límite y hace rato.
Tu opinión es sagrada, pero comprende que es relativa.
December 23rd, 2007 at 11:42 pm
Se agradece. Pero se necesita más que “todo es relativo” para adquirir pie seguro en el campo semántico de la política de nuestros países.
Esas personas a las que ya “les sobrepasaron su límite” no necesitan palabras o cantos adaptados de otros escenarios para terminar luchando contra el enemigo equivocado. No es lo mismo tirar abajo una dictadura que tirar abajo una democracia inservible: eso es lo que yo quisiera que conviniéramos.
December 27th, 2007 at 7:18 am
En mi país también eso se confunde todo el tiempo, sin darse cuenta que el verdadero problema es que de lo que pasa en la democracia nosotros somos aún más responsables.
La democracia tiene mil defectos (luchas habrá siempre, de hecho en nuestra última dictadura argentina hubieron 30.000 desaparecidos, y hoy con más de 20 años de gobiernos democráticos aparecen casos increibles como el de Julio López), pero una mala democracia no es una dictadura.
Acuerdo con Maggie: el verdadero problema es esa indiferencia…