raining in kl

Los pies en la lluvia, las montañas saludando el valle en las mañanas, el calor húmedo y desatado, la ciudad en medio del verde eterno de árboles y palma aceitera. Llueve durante el día y durante la noche, y las nubes de vapor se levantan hasta las copas de los rascacielos que brotan del asfalto como hongos en el valle fértil de las economías emergentes. El taxista se divierte con la idea de que Malasia me recuerda a mi país al otro lado del mundo.

A los ticos nos vendieron la idea de que sólo nos faltaba un pasito para llegar al desarrollo, para ser prácticamente Suiza. En el mismo paquete nos vendieron que muy detrás (o debajo) de CR estaban todo el resto de los países de américa latina, áfrica y asia, devastados por la guerra, el comunismo o el destino, dejando una procesión imutable de niños muertos de hambre. La pauta se reforzó por televisión, cine y prensa. Cada vez que menciono África, el Sudeste de Asia, Europa del Este o Centroamérica, mucha gente me pregunta: “y qué, mucha pobreza?”. Y siempre tengo que controlarme para no revelar que gracias a ese cuento y otros, en Costa Rica somos tan pobres o más que los demás. A los que piensan que Multiplaza es el pináculo del desarrollo se les rompería el corazón. A los que toman consuelo en nuestros recursos naturales o el potencial turístico, también. Hasta le daría indigestión a los que todavía sostienen con orgullo fantasioso el tema de la paz, la democracia y la educación. La respuesta que hasta ahora mantiene a flote la moral del interlocutor es: “Pobres y ricos, como en todo lado”.

Malasia agarró el capitalismo como con furia. El petróleo construyó las torres más altas del mundo y el crecimiento económico se celebra con infraestructura. Los profundos problemas étnicos y sociales que dividen a este país duermen sepultados el bajo concreto, vidrio y arena de esta ciudad de ventanas. Pero a veces se levantan.

14 respuestas to “raining in kl”

  1. beto dice:

    Si es que no hay como vivir en una burbuja. Tanto nos han metido el cuento de que somos algo tan fuera de serie -desde el kinder, sin ir más lejos- que ha quedado ahí en el subconsciente colectivo como una mancha indeleble que ostentamos con estúpido e impúdico orgullo, a falta de rodar mundo para darnos cuenta de que la luna no es de queso.

    Salir y darse cuenta de lo que pasa en el mundo se me hace como la escena aquella de Fight Club donde Tyler Durden le riega ácido en la mano a Ed Norton; una iniciación, un crudo pero muy necesario despertar.

  2. medea dice:

    Ciertamente, a alguien que ha sido asaltado en CR como que no se cree el cuento de la seguridad, el que ha sido atacado por cabezas rapadas en San Pedro de Montes de Oca como q no come cuento de la paz, y el que ha ido a visitar o ha entrado en los barrios de “tolerancia” como que de progreso y riqueza no ven reflejo.

    Creo que pequeños detallitos como ese me gustan del Colombiano. Sabe que el país ha sido una mierda por muchos años, pero cree que podemos ser mucho mejores y que nuestro recurso más preciado es la gente buena.

  3. Julia dice:

    Hace muchos años, un cubano pequeñito y visionario escribió “Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea….- y sigue-”
    Es lo primero que se me vino a la cabeza leyéndote.

    “Patria es Humanidad”, también escribió en otro momento.

  4. Juan Cosaco dice:

    Veo que las estrategias de control educacional son parecidas en todo el mundo; serán cosas de la glovalización. En España usan el rodillo en cada telediario, tertulia o mitin político: somos potencia mundial. Y una leche!
    Y así, aquí también mantienen oculto nuestro pasado, en el que vencieron los fuertes y los fascistas.
    Pero como bien dices, ni ellos pueden controlar el poder sísmico natural de los vencidos…
    Salud!

  5. Leo dice:

    Welcome to paradise, Come to the fairy lies
    …it’s rainin in paradize.
    http://www.last.fm/music/Manu+Chao/+videos/3231654

  6. no sé quién dice:

    la glovalización es lo que pasa when you put your gloves on.

  7. Kumar dice:

    los curas de esta parroquia han sabido contar buenos cuentos.

  8. tetrabrik dice:

    fuera del santamaría, todos somos sudacas.

    eso no lo quiere creer el tico hasta que le pasa. y a veces, aunque le pase, lo bloquea.

  9. no sé quién dice:

    “ethnicity = Hispanic/Latino”. Esa es una que cuesta brincarse.

  10. aldeano dice:

    ?Y como se le llama al aldeano que si logra salir de su burbuja, solo para estudiar tecnicas en cinismo?

  11. itz dice:

    nah, el cinismo es 100% nacional y encima, producto de exportación

  12. Daniela dice:

    Sólo vemos la paja en el ojo ajeno….

    Estoy para las navidades en mi país (México) y una amiga que vive en unos apartamentos de lujo sin vistas porque una gran barda los separa de una zona cinturón de pobreza me acaba de decir que en México no hay pobreza como en otros países que acaba de conocer…

    Así que viajar, no siempre sirve de correctivo visual.

    No hay peor ciego que el que no quiere ver.

  13. ticoexpat dice:

    Bienvenida por estos lados de Asia. Llegar a esta tierra brutal en sus contrastes es una valiosa experiencia, que con estos comentarios que haces, tan sencillos y sabios a la vez, pintas en forma veraz.

    Yo me canse de aquellos de entre mis coterraneos que llegaban aca con la nariz al aire, tratando a la gente de ignorante, aprovechandose de la generosidad al visitante, y viendo y hablando del lugar como si fuera una gran cochinada. Pero que se han creido? Nunca entendi en que planeta estaban, si no eran de los mismos que tomaban buses en Chepe o que si de veras eran seres superiores de Marte -porque muy pocas veces, en todos los annos que llevo aca, he visto tanto otro extranjero con semejantes infulas. Por dicha no eran todos. Pero como se notaban! Que verguenzas ajenas!

  14. Ventolin dice:

    Tranquilos muchachos, en unos 20 años ni siquiera recordaremos esta forma de pensar y de actuar de los ticos y muchos latinoamericanos porque todo será muuy diferente. Y si no me creen piensen como era su país hace 20 años atrás y verán que se convencen.

    Antes cuando alguien tocaba a la puerto uno la abría y llegaba el lechero gritando “Señora la leeecheee”. Ahora uno se esconde cuando tocan la puerta como si afuera hubieran llegado los mormones o los atalayas para que piensen que uno no esta ahí. Ahora no hay casi lecheros de puerta en puerta, la señora de la casa también trabaja y no hay niños y si te arrimas a la puerta de la casa sola suena la alarma de proximidad.

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