la nueva conformidad
* En la cocina hierve una sopa de tomate con lágrimas. El sub-empleo mata. No puedo esperar a que se acabe el contrato para emborracharme con champaña de mala calidad y amanecer en camiseta en el oasis temporal de la desocupación. Después me haré una otra sopa de tomate y pensaré a qué dedicarme: por ahora sólo se me ocurre “dueña de un galgo” o “extra en películas de balazos”.
* Intento leer un libro en la cafetería llena de hipsters desencantados, sus macs y sus iphones. El libro está escrito por uno de ellos. Me pregunto si le estoy añadiendo un toque étnico-decorativo al ambiente, tal como los sillones y las lamparitas. En todas partes uno sospecha que todo el mundo lo está viendo, y no es cierto. Aquí pasa todo lo contrario.
* Después de que terminamos las multiplicaciones Emily agarra el lápiz muy abajo, con las puntas de los dedos, y empieza a copiar un dibujo de un libro con escalofriante exactitud. Ella no sabe cuánto miedo me dan los niños y estoy tratando de que no se de cuenta. Juntas escribimos una historia en la que un perro diminuto vive con todo y muebles, encima de un perro más grande.
* Cuántos amaneceres perfectos se pueden ver por la ventana antes de volverse una loca? La respuesta es todos. Se pueden ver todos.

Octubre 25th, 2007 at 2:41 pm
…y de no ser inofensivos, cuando mucho los amaneceres te volverán loca de felicidad y de asombro. (Dos paÃses grandes es ya menos que un océano. Tenemos un cuarto extra, una cama extra, muuuucho vodka y cerveza y la puerta siempre abierta. El borsch ucraniano es irresistible. Tentada?)
Octubre 25th, 2007 at 2:54 pm
o extra en programas como “cámara escondida”.
y es cierto, nadie lo ve a uno.
Saludos!
Octubre 26th, 2007 at 10:37 am
te veo venir, oasis temporal.
Octubre 29th, 2007 at 8:02 am
yo vengo y leo y siempre quedo turulato. El final de este sí me dio duro.