Stanford
Ayer fuimos a Stanford a que los chicos le dieran vuelta en bicicleta a las esculturas de Rodin. También hay un Calder y un Miró pastando por ahí. El lugar conserva la aridez del monasterio católico que alguna vez fue, sólo que está arreglado para impresionar a los impresionables y convencernos de que pasar cuatro años parqueando la bicicleta por ahí nos hace mejores personas. A mi no me dan ganas de estudiar, nada más quiero que me abandonen a mi suerte en las bibliotecas.

September 10th, 2007 at 10:44 am
la acompaño ;)
September 10th, 2007 at 3:49 pm
si!!!!!!