la cultura de los nativos

* Entre mis amigas el consenso era que pintarse las uñas de los pies era medio poloncho y de mal gusto. En las raras ocasiones en que los hombres se dignaban involucrarse en la conversación, era para coincidir que cortas, limpias y naturales era lo mejor. En este país una gran parte de las mujeres piensa que es imprescindible tener las uñas de los pies pintadas (no necesariamente muy cortas) y para reforzarlo, hay cientos de salones de pedicure atendidos por muchachas asiáticas sonrientes. Yo me niego a sucumbir a tan monstruosa aculturación.

* Ayer vi muchas uñas de los pies pintadas en el estudio de Yoga. El cowboy me convenció de ir porque bueno, esta vaina es California. Claro, a él lo saludan de apodo y con sonrisa porque es un regular. Yo me oponía a hacer Bikram Yoga porque está relacionado con una horrible lucha por copyright y en esta, tengo que ir con el Open Source Yoga. En fin, el Bikram Yoga es una serie de 26 poses en un cuarto a 40C durante 90 minutos. O como diría un amigo, “En Masaya solo le diríamos Yoga”. No me fue tan mal: sólo estuve a punto de desmayarme y/o vomitar a tres poses de terminar. Hoy por supuesto, voy a ir otra vez.

* Una de las necesidades lugareñas que no tenemos allá es la de evitar que los pobres se vayan del barrio. Aquí, grupos organizados de ciudadanos abogan para que no se vayan los negros, los latinos, los filipinos, los viejitos en welfare. Porque sin pobres, un barrio se vuelve una mierda aburridísima. Y en una ciudad donde cualquier casa cuesta un millón de dólares, los pobres tienden a irse y a tener vidas más difíciles lejos de los trabajos y las escuelas, aglomerados en barrios “malos” donde los matan a balazos en las intersecciones. Cada lugar tiene sus luchas.

6 respuestas to “la cultura de los nativos”

  1. furia dice:

    esta es una de las piezas de la guía turística de SF? Las uñas de los pies pintadas son la cosa de peor gusto que conozco…

  2. Silvia Piranesi dice:

    terror lo de las uñas.
    el yoga como la paciencia.
    me recordaste a un amigo de SF que nos contaba historias de los homeless. impresionante.

  3. Tania dice:

    No me lo vas a creer… Un amigo mexicano con el que hablo de vez en cuando me recomendó este post… Diciendo mirá alguien opina igual que vos sobre las uñas pintadas de los pies.

    Espero que en SF no tengan dibujitos y arbolitos de navidad… Ahí si hay que ser irreductibles y decir NOOOOOOOOOOOOOO…

    Besos

  4. medea dice:

    “En Masaya solo le diríamos Yoga”. LOL

    yo no me pinto las uñas de los pies puesto que nunca uso chanclas. Pero una vez vi unas celestes con polka dots blancas que combinaban con un traje de baño y por esas me hubiera convertido a esa moda.

    Hablando de homeless: hoy frente a una casa que demolieron dormía un señor en la acera. Tuve que pasar por encima y fue hasta despuès que me di cuenta que inmunizado está uno a eso.

  5. Yhebra dice:

    Pues a mí me encanta pintarme las uñas de los pies. Las de las manos, no, nunca, pero las de los pies quedan muy bonitas con sandalias :)

  6. cristian dice:

    eso del Yoga de Masaya suena realmente interesante, habrá que probar.

    y las uñas, yo hasta ahora no me las he pintado, pero nada, hay más tiempo que vida.

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