torrential outpour blues
Cruzo por primera vez manejando el puente de la bahía hacia la ciudad, donde comienza a salir el sol. En la radio Jack toca como si se fuera a volver loco en el próximo acorde. Mi licencia, posiblemente inválida en el estado de California, está en un lugar indeterminado del bolso o de la imaginación. Horas atrás hubo una fiesta que sólo veo en retrospectiva. De último, una australiana de muchas palabras trajo cerveza y cigarros a las tres de la mañana convirtiéndose en héroe instantánea. Una vecina nos avisa antes de llamar a la policía. R, medio ebrio, me pide un beso por cada trago que le robo (el cowboy opina que el precio es justo ante la escasez). Antes de eso, mucha gente: un semi-adolescente de barba rosada afinando una guitarra, una mujer gigante sin cejas, un jugador de fútbol de diez años, su mamá que fuma a escondidas, una discusión sobre los orígenes del queso anaranjado, un poema de Woody Guthrie. Y al principio, se fue la luz.

August 13th, 2007 at 7:01 am
Todo siendo considerado, una excelente velada!
August 14th, 2007 at 9:39 am
todo se me antoja…