gaternidad interrumpida

Como el cowboy es alérgico estoy destinada a vagar por el barrio acariciando a escondidas los gatos de los vecinos. Solo que cuando lo hago salgo vestida decentemente, para que la gente no llame a Social Services. Hasta he fantaseado demasiadas veces con endeudarme hasta los calzones para obtener los seis mil dólares que piden estos sádicos. Ya sabía yo que mi matrimonio no podía ser perfecto.

5 respuestas to “gaternidad interrumpida”

  1. Karla dice:

    Yo tengo esa manìa de acariciar gatos ajenos y propios, a pesar de la rinitis y el asma.
    Decidi que de todos modos me muero.

  2. medea dice:

    yo entiendo muy bien esa sensación de gatitis. Ayer el gato del vecino estaba maullando, y pensé que lo habían dejado afuera del apartamento, y fui a abrir la puerta. No sabía que me podría sentir tan triste así de repente cuando no había ningún gato ahí esperando caricias.

  3. beto dice:

    Moraleja #1: No se puede tener todo en la vida. Something’s got to give.

    Moraleja #2: Hay un mundo perfecto, pero es carísimo :S

    Moraleja #3: Gatos antialérgicos… WTF??

    Meow!

  4. vlad dice:

    las ganas de acariciar a los felinos es casi imparable, aveces me he quedado largos minutos hasta poder acariciar a alguno que andaba de paseo por mi misma senda ;-)

    yo diría que sigas compartiendo los gatos ( de ellos o de algún/a vecina/o), lo otro suena a peli bizarra de terror

  5. Verox dice:

    Ay Lenis.
    Abramos una caja de ahorro para que todos podamos
    poner nuestro granito de arena y puedas
    tener a ese gato manipulado genéticamente. :)

Deja una respuesta