domingo no

Los domingos son para aprender cosas de una misma que uno no sabe, como que el tofu horneado le recuerda a cuando abuela le obligaba a comer guineo, o que es capaz de revolver el trago de vodka con el lapicero, o que en silencio discrimina a la gente que se pinta de negro las uñas de los pies, o lo mucho que extraña el atún-azul-de-lata-sardimar-en-aceite. Los domingos no son para escribir un peiper y sin embargo. Son más como para reunirse con otros destituidos de sus familias por el tiempo, la distancia o la voluntad, para sentir llegar el verano helado del Pacífico en una terraza en un sillón lleno de pulgas y contar las doñitas que van con pañuelo en la cabeza para la misa en español, la única que queda.

6 respuestas to “domingo no”

  1. Pili dice:

    Sin duda, para eso son los domingos!

  2. el Mercader dice:

    Los domingos sin duda son para recordar los pequeños fragmentos que nos hacen intensos y únicos… A mí me huelen a abuela, a habano; me recuerdan a siestas, a desayunos al compás de pasos pequeños y brincones; me saben a vinos y ropa vieja; ¡que delicia!, lastima que le siga el LUNES.

  3. Silvia Piranesi dice:

    qué imágenes más rajadas…. sillón con pulgas y desfile de doñitas. Me gustó mucho…

  4. Karla dice:

    Y dicen que los domingos son aburridos!

  5. DEY dice:

    Ayyyy si, los domingos son bien ricos…
    Aveces decimos: no tengo nada que hacer… pero las horas se te pasan tan rápido… que ni lo notas, entonces te despiertas y vuelves a desear que sea otra vez Domingo…

  6. furia dice:

    paipers en domingo apestan :S

Deja una respuesta