captura y domesticación

En la casa nos quedamos yo y la correspondencia, la ropa secándose y el reciclaje aún por reciclar. No debería ser extraño: los dos juntos y cada uno por su lado, somos expertos en separaciones. Dándole vueltas a la sopa de tomate todavía me estoy riendo de lo último que dijo antes de subirse al taxi, antes de que se desatara este silencio de barrio entre semana, este frío de sábana mojada. Son solo unos días sin tener con quién compartir mis pequeñas victorias: dos tiquetes para el concierto, los papeles por fin sellados por the ministry of silly walks, el último episodio de las noticias de un país distante y pequeño, mi exitosa captura y domesticación de un gato imaginario. ¿A quién le decía yo todas estas cosas antes? Posiblemente antes no me pasaban.

7 respuestas to “captura y domesticación”

  1. Silvia dice:

    Me encantó esto…

  2. Vlad dice:

    has visto? es impresionante la velocidad con la que de repente ante ciertas bellas cosas uno — por así decirlo — se deja capturar por la deliciosa tentación de juntar cosas para luego compartirlas. a todo esto como se viene llamando esa hermosura de felino?

  3. Tierroso dice:

    El cierre con gato imaginario me gustó mucho, porque no suena como a un gato imaginario, no sé si me explico. Y tiene a demás la magia de lo que comenza a ocurrir cuando…

    Chau.

  4. solentiname dice:

    Y el gato, pray tell; tiene nombre?

  5. Sergio dice:

    Yo quiero uno!!!!

  6. itz dice:

    se llama coyoltzin. pero para no jodernos, voy a decirle coy.

  7. furia dice:

    coyoltzin… tengo que ir a conocerlo :-)

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