violeta

Espero con los codos puestos en una barra mugrienta donde se ha servido todo tipo de animal con papas. Ella llega tarde y divina, con los pies morenos con pulserita, moviendo el culo como si no supiera. Para esta mujer el frío no existe. Yo me he asegurado la soledad y el rincón con un gigantesco volumen que advierte “Anxiety, Panic and Phobias“. La veo parada en la puerta: todos la vemos. Finalmente me encuentra en la multitud, y con sólo verme la cara prepara el argumento sobre mi evidentísimo bloqueo del chi. Me recomienda un diurético y la birra no sirve. Yo me quedo viendo el fondo del vaso con incredulidad. Al lado de ella, desafortunadamente, siempre me convierto en hombre: hablo menos, uso pantalones y por el milagro de la proximidad de las de ella, me desaparecen las tetas. Ella en cambio es la mujer entre todas las mujeres, y desparrama feromonas a las que no sobreviven novio, amigo, padre o patrón. Ser encantadora y ligerita es después de todo su modus vivendi, el cual yo envidio de forma infinita y expresa. Ella no se ofende, sino que se sacude el pelo largo de diva espectacular y dice: “Todas esas cosas que éramos, las dejamos ir”. Y es verdad. Una hora y media después ella se despide con un beso desvergonzado, se va y me olvida.

4 respuestas to “violeta”

  1. Yhebra dice:

    Querida Itz,
    Me encanta la forma en que escribes.
    Con permiso, te robo un trocito de tu texto ;)

  2. beto dice:

    Para mí que tu problema del chi se debía más al entorno. Por como lo describes, me suena como un lugar donde el feng shui hace tiempo que se fue al carajo… :P

  3. furia dice:

    no words to say (le traduzco a su amiga pro spanish): “no hay palabras”…

  4. arqui dice:

    como siempre, desde que te leo, genuino, tan tuyo…
    llevo tiempo acá, sólo leyendo, sólo escuchando tus líneas, inventandoles el sonido.
    saludos.

    maktub.

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