short beat

Si algo tenemos en común (como en viejísimo anuncio de Delta), usted no sabe quién es David Amram. Pero gracias al poder googliano fue fácil convencerme de ir a ver una lectura de poesía beat/concierto multi-instrumental en North Beach. El café Trieste estaba hasta las bolas antes de que llegáramos, lleno de estudiantes newyorkinos que le hacían ritmito a las poesías con las palmas así como pasa sólo en las películas. Aquí muchas cosas son como en las películas. Solo que la protagonista, vestida a la última alternativa, va sola, saca siempre fotos que se vuelven famosas, y se queda hasta tarde a departir alegremente con los artistas: yo tenía frío, saqué unas fotos mediocres y me fui temprano a comer pizza. El concierto/recital/namechecking-session taba bueno, pero raro. Todavía me sorprende cómo muchas “escenas” culturales se construyen a partir de con quiénes andas y quién dicen que eres. La vida es corta y películas hay muchas.


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3 respuestas to “short beat”

  1. beto dice:

    Como comentario no tiene mucho que ver, pero acabo de caer en la cuenta en que daría lo que fuera en este momento por estar en tu lugar.

    La razón la hallarás la próxima semana bajando por Market y 4th Street dos cuadras al sur cuando veas un logo gigante de algo parecido a una manzana… :P

  2. busta dice:

    A mí me parece que todas las escenas culturales, desde las callejeras hasta las de galería y salón, son así, además comportan una buena dosis de intriga y serruchos; salvo tal vez las que se construyen con los amigos antes de que alguien sea alguien.

  3. Ventolin dice:

    … para todo lo demás existe Master Card.

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