Velocidad y viento

Estoy en El Salvador, que me empieza a gustar cada vez que el taxi vuela a cientodiez kilómetros por hora desde el aeropuerto, mientras al lado nos rayan los pickups llenos de gente. Me encanta la velocidad con la que esta ciudad funciona. Resulta que no sólo en San José hace un frío de las diez mil putas, sino también aquí. Con la diferencia notable de que el viento que en San Pedro tiró abajo un importante cable de la electricidad el Lunes pasado, aquí está tirando árboles, rótulos, latas de los techos y muchos etcéteras. Me enfrento a la disonancia cognitiva de un San Salvador frío mientras estoy en esto.

5 respuestas to “Velocidad y viento”

  1. Julia dice:

    Yo creo que aquí en Montes de Oca, esamos a las 3 de la tarde a 11 grados, eso dice un termometrillo que tengo aquí. Se me congelan las manos…

  2. itz dice:

    Anoche el avión sonaba como una matraca, tanto a la salida como a la llegada. Y yo que siempre le he pedido a la virgencita que si me va a matar en estas circunstancias, al menos me permita morir en un accidente aéreo en el primer mundo.

  3. El Mercader dice:

    ¡El frió llegó!.
    Acá en Belén la brisa congelante surca los cielos a velocidades insospechadas; pero el sol de las mañanas contrarresta cualquier malestar. Ayer, hizo un día de ensueño.
    El Festival Internacional de Arte Digital parece ser todo un éxito, o por lo menos debe de serlo, así las vicisitudes del clima valdrán la pena.
    Suerte y cuidado con los árboles…

  4. Silvia Piranesi dice:

    Me encantó lo del viento tirando abajo muchos etcéteras.
    Suerte suerte. Pacheco es poco.

  5. solentiname dice:

    una pupusa a mi salud, po favó

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