rewrite tegucigalpa

estoy tratando de excavar todas las cosas que me podrían emocionar acerca de ir a tegucigalpa por los próximos cuatro días. desafortunadamente todas mis memorias de la ciudad están asociadas al hambre de 36 horas, la soledad, la impotencia operativa, el machismo que envenena, la pérdida de cuatrocientos dólares y la enfermedad incapacitante. pero cuando busco un poco más siempre están los amigos instantáneos, el cariño de raquel, el trabajo monumental de la gente que admiro, el hecho de que en cuestión de dos horas comienzo a responder “va puej” a cada frase propositiva, los días de sol y silencio en una casita blanca transformada en hotel con wi-fi. después de todo las cosas buenas que pasan encima de las malas, se transforman en recuerdos aún mejores.

5 respuestas to “rewrite tegucigalpa”

  1. fanshawe dice:

    Creo que sólo por el nombre me emocionaría ir a Tegucigalpa.

  2. itz dice:

    ah eso ni se menciona! una de las partes más emocionantes de viajar por centroamérica es decir que uno va para Malacatoya, Sensuntepeque, Sarapiquí, Chichicastenango, Chinandega, Nandayure, Waspam, Zacatecoluca, Huehuetenango, Juigalpa, Alamikamba, Retalhuleu o Siguatepeque.

    Definitivamente suena mejor que ir uno de esos abundantes lugares con nombre genérico de santo.

  3. medea dice:

    En Colombia hay un pueblo que se llama Tibaitatá. Siempre me ha encantado ese nombre, y no tengo ni idea de como será.

  4. beto dice:

    A mí se me hace que disfrutas mil veces más darte las vueltas por los recovecos de nuestro cuarto mundo que por los del primero. Y no solo por lo exótico de sus nombres, las afinidades culturales o la simple familiaridad por asociación… ¿verdá?

  5. Silvia dice:

    y qué me decís de los sipotes… o de las chumpas!

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