Manos flacas (ficc. enferma 1)
Hoy me encontré con las manos flacas. Los huesos salidos. Los nervios inflamados y las puntas de los dedos todavía dormidas. Me encontré con las venas y los tendones de una mujer flaca, que no es tu mujer, escribiéndote hasta la asfixia sólida del hambre. Me encontré con las uñas largas sin querer, los huequitos de los dedos de bebé perdidos en dietas contínuas, en anorexias anónimas, los laxantes desafiantes en verso, con la suma absoluta de todo el esfuerzo representado en sub-estándares de nutrición para el primer mundo. Las pastillas para no comer, para no soñar, para no comulgar con ná. La desconexion entre la comida y lo demás, el placer, el asco, y entonces la conexión perfecta entre la mano que cabe entre el hueso de la cadera y la costura del jeans. Nothing tastes as perfect as thin feels.
Preferiría morir por vos que parir por vos, porque entonces no habría espacio de asqueroso humano floreciente y el llanto indistinguible de la recuperación de la identidad engordada. Te mato. Te como. Te parto la madre con los dientes. Cuando todo se reduce al suelo de la intimidad supongo que pierdo, se me va un poco a la mierda la técnica de sostenerme los cachetes flacos en los codos postmodernos. Y qués la vara, termino pariendo. A qué putas horas? Y cuidando y leyendo y atentando contra el individuo potencial. Y aunque haga todo eso de buena fe la celulitis se queda conmigo, las estrías verdes bajando de mis tetas que ya perdieron el apetito hasta por el vino de quincemil pesos. Y nos volvemos parientes porque eso es lo que pasa con los amantes que se ca(n)san. Se acaban las noches de misterios y lo parido se vuelve tregua. Y un día vos que estás en otras y yo que veo tele porque más allá no me queda mejor vista nos lanzamos otra desgracia, otro suicido altamente calificado, otra insubordinación al poquísimo capital emocional que nos queda.
Ese día me acuerdo de mis manos bonitas, de uñas blancas y cuadradas en los bordes. La piel suave pero acomodable,en las fibras musculosas de las manos que siguen siempre trabajando aunque sea para escribir que mi bebé ese el más hermoso, el de la graciosa bienvenida, el asqueroso gordo ese inflamable, el que no quiere leche, el que se no se ha acostumbrado al hecho irrefutable de que su madre es una perra del demonio, y además, gorda. Gorda en las manos.
Y nunca más flaca ahora, aunque se venga encima el sentido común, el feminismo, el berreo de las mujeres con derecho, el precio burlón de las cirujías, el cielo amarillo que no se parece en nada al diamante chafa del anillo que ya nomentra. Entonces el hambre que se intercambia facilmente con la culpa porque se siente igual igual de suavecito en los costados. No metoqués que me dejás embarazada yotravezlavida unamierdainaguantable. Al fin los mal pero definitivamente paridos se callan un poquito y no, no hay azúcares ni grasas ni cafeína ni la puta madre de las crías, desde hace dos años que los ando arrastrando como sobrantes de cadenas. Ahora buscáte otra para mantener el Ph emocional. Yo, flaca, de huesos que se salen de las manos largas como flechas, te apunto con el dedo.

October 26th, 2006 at 8:43 am
He parido tres veces… en la primera no sabía lo que hacía, ahora tengo un amigo de 23 años. Las otras dos: por mi voluntad y con otros genes. No me siento gorda… nunca seré flaca (espero) ¿Feliz? Sí, como en montaña rusa.
Pero nadie debería hacer lo que no quiere… lo que realmente quiere. (utopía?)
October 26th, 2006 at 9:28 am
Disclaimer: se entiende que es ficción verdá? yo ni he parido ni soy flaca ni quiero ser (una miradita pa este lado basta constatar que así es ;) Ah! Y si quiero tener bebés. Un montón: como dos.
October 26th, 2006 at 9:32 am
:) Encuentro dentro de uno mismo?
October 26th, 2006 at 10:56 am
uy, me dejaste con la boca abierta…dándole vueltas a la tregua de los amantes cansados, a la ficción del cielo amarillo y de los dedos huesudos. Y uno que apunta.
Gracias por la lectura Itz. Siempre feliz de venir por acá.
October 26th, 2006 at 2:40 pm
Ficción para vos, realidad para muchas… por eso impacta (y por lo bien escrito). De hecho, parir es solo una de las muchísimas cosas a las que se cede por… ¿por qué?
October 27th, 2006 at 12:34 am
chapeau
October 27th, 2006 at 9:32 am
Sólo una vez te he puesto un comentario, y sin embargo te leo siempre. Hoy, después de tu ficción y de haberme echado al hilo todos los días atrasados, he tenido que escribirte para declarame fan completa y agradecerte por este espacio de cotidianeidad que nos regalas.
Nos vemos en las palabras, nos vemos en tus palabras.
October 27th, 2006 at 9:51 am
gracias a toos
October 27th, 2006 at 1:26 pm
me saqué el menudo, no viste porque no estabas…
October 28th, 2006 at 9:05 am
a casi como de costumbre una pasada haber pasado a por tus escritos!