Perspectiva villera

En América (en el sentido continental, no el sentido hollywoodense), hay un montón de ciudades con un número parecido de habitantes que San José, Costa Rica. Wichita, Estados Unidos. Itaquaquecetuba, en Brasil. Soyapango, El Salvador. En plena especulación numérica, y digamos ignorando todas las configuraciones sociológicas, me encantaría saber si en algo nos parecemos a estas ciudades.

Me pregunto si en todas ellas se cumple aquello de que pueblo chico, infierno de pretensión intelectualoide grande, muy grande. O si es solo en esta ciudad que queremos inventar el futuro del desarrollo sostenible, el éxito del libre comercio, la verdadera equidad de género, la mediación en la paz mundial, la calidad de la democracia, la competitititividad digital, la energía alternativa, el arte contemporáneo, la sociología y de paso si se puede, ganar el mundial. Alguien estará pensando en todo eso en Irapuato, México?

Me pregunto si la población de esas ciudades anda apretujada siempre en los mismos lugares, como nosotros: a ojo de mal cubero, hay un carro por habitante en la calle cada viernes de pago. También está la mitad de la PEA abarrotando los cajeros automáticos, sacando la plata de billete en billete y engrapándolo al respectivo recibo, pa no gastalo. Más tarde los están desengrapando en dos o tres concentraciones de bares y chinchorros bastante específicos y localizados. Será también así en Chimbote, Perú?

El Domingo el Parque España está desierto, el Paseo Colón es un paseo, el Parque del Este está a ocupación media. La ciudad decide apretujarse en la entrada de un mega-cine, fraternizando el olor del “caramelo” con el del “queso” de las palomitas. Me pregunto si también pasa en Villavicencio, Colombia.

8 respuestas to “Perspectiva villera”

  1. medea dice:

    Será que en algo nos diferencia el titulito de “capital”?

  2. Pili dice:

    Despues de todo es “la ciudad” de San Jose y no “el pueblo” de Soyapango, aunque visto desde esta ciudad que yo habito hoy dia dira que no pasa de pueblon con ganas de ser pueblo y tirandoselas de ciudad ;)

  3. itz dice:

    Si pero esas dos cosas todavía no me resuelven… porqué todos vamos a los mismos lugares en los mismos momentos? Qués la cosa?

  4. furia dice:

    Yo creo más bien que nosotros vivimos en una villa olvidada, conpretenciones de primer mundo. Las pretenciones de primer mundo son una característica fundamental de la idiosincrasia del tico…

  5. tetrabrik dice:

    lo peor es que la idea de primer mundo del tico promedio es miami.

  6. beto dice:

    Es muy simple: Una ciudad con edificios, calles y cultura de tercer mundo pero con precios e ínfulas del primero en no pocas de sus áreas, que dice no envidiar los goces de Europa pero que no tiene reparos en hacerlo con los de Miami. Y lo peor es que pareciéramos disfrutar plenamente de nuestro propio autoengaño mientras nos llenamos la boca declarándonos cosmopólitas enjarrados en los tres o cuatro mismos chantes de siempre, y es que el tico no es de cuestionar ni las tradiciones ni la filosofía lógica de la manada (recordemos la benemérita institución del Serruche de Piso, tan antigua como Tiquicia misma)

  7. amareto dice:

    Pero, además, los cuatro chantes se vuelven más amplios si lo que te gusta es reggaeton o Britney, pero si querés The Clash (o cumbia incógnita) el espacio se nos reduce a los mismos de siempre. ¿O solo yo me siento como salmón, siempre contra la corriente?

  8. Silvia dice:

    Qué buena caracterización-caricaturización de Chepe.

    Y amareto, lo mejor del salmón que va contra la corriente es que el salmón sigue siendo parte de la corriente.

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