Cold Turkey
En estos días el síndrome de abstinencia me hace despertarme en promedio a las 5am deseando un abrazo inmediato, o un cigarrillo, o un tiquete de avión de una vía. Por suerte me despierto con la lucidez de la desesperación y aprovecho para sacar la basura o cocinarme un huevo. Luego camino como alucinada por el día, incapaz de armar un vestuario coherente con el clima, trabajando inútilmente con precisión y método, incapaz del multitasking, feliz de que los días se vayan rápido y sin accidentes mortales, sin que se me acabe Johnny, derrumbada en la cama con el maquillaje puesto.
Ayer aproveché la madrugada para colorear algunos pendientes, porque hasta tengo pendientes de colores. El día se sintió mejor de la mano de una amiga, ella también en medio de recuperaciones temblorosas. Fuimos a ver la transmutación diaria del Morazán de un bar de putas reggaetoneras a un bar de fans de Radiohead. Entré por primera vez a Ñ, y ño me compré nada. Tomamos un café pretencioso mientras comentábamos con obscenidad a los meseros jovencitos y descubríamos la aversión mutua por la nutella (otra obsesión pervertida de los Franceses). Nos despedimos abstemias y exhaustas.
Antes de ir a la cama traté por teléfono de obtener el último hit, la inyección en el corazón (But she’s got breastplates. You’ve gotta pierce through that.) No se pudo. Lloré un poquito, pero logré dormir de las 11pm a las 8:30am sin interrupciones. Todo un logro de la química farmacéutica moderna.

October 2nd, 2006 at 1:41 pm
Comparto. Yo quería una camiseta de “Be Ramón”, pero no la puedo tener porque es inapropiada. Por eso lloraba pensando en lo que pensarían las putas al irse del bar. Para ellas nosotras somos el especimen extraño…
October 2nd, 2006 at 8:15 pm
Pucha que buena esas salidas… Mira que casualidad… ultimamente a mi tambien me ha dado por madrugar y llego a las 4 am a la oficina…
¿Que sera la vara?
Sera que como dice la canción “Something’s always wrong”?