Había una vez una masa oprimida

Los ex-cubanos viven al otro lado del mar, en una burbuja mediática de compras con taljeta. Me da la impresión de que han convertido el asunto de Cuba en un cuento de Hans Christian Andersen. Según sus estratégicos cálculos, una vez que el ogro de los cuentos estire la pata, se romperá el encantamiento y 11 millones de Cubanos van a agarrar un bote , lancha o pedazo de techo, y remar hacia las paradisíacas tierras de Mayami, aún frotándose los ojos del trance que los mantuvo 48 años alejados de maravillas tales como Wal-Mart y el Double Quarter Pounder w/Cheese. O lo que es todavía mejor, regresarán ellos triunfantes en medio de tremenda fiesta, recibidos como héroes de un pueblo que no creció, no escribió, no bailó, no estudió, no curó, no hizo nada más que extrañarlos.

2 respuestas to “Había una vez una masa oprimida”

  1. Eugenio dice:

    … y colorín colorado, el cuento se habrá acabado.

  2. JADe dice:

    Supongo que varios ya habran recibido la carta CUBA VA, de Jose Vidal, psicologo y comunicador, coordinador del programa de comunicacion popular del Centro Memorial MArtin Luther King de la Habana. Afirma lo que decis, pero esta es la parte que mas llamo mi atencion:

    “Muchos retos se abren ante tal ausencia [DE FIDEL], muchas cosas tendrán que funcionar de otro modo, mayor dirección colectiva, mejor funcionamiento de los mecanismos de participación popular, entre otras acciones que llenen el vacío del liderazgo histórico, pero la revolución puede continuar sin Fidel físicamente presente.”

    Cuba es imperfecta, pero lo es a su manera y eso despues de tropemil años de embargo de la primera potencia economica y militar del mundo dice mucho sobre la determinacion colectiva de los cubanos a seguir su propio rumbo.

    Pedir mayor participacion popular hubiera enviado a este hombre al paredon hace 10 años. Las cosas han cambiado mucho y cambiaran aun mas sin dejar de ser ¨revolucionarias¨(para el significado del termino, consultar a Walter Mercado… o al socialismo de mercado de los chinos). El sueño de opio de los de Mayami continuara siendo eso, un sueño…

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