his & hers

Los últimos 5 años los he pasado trabajando entre una mayoría arrasadora de mujeres. La enorme ventaja numérica hacía que la testosterona en el ambiente disminuyera a niveles críticos, por lo cuál no eran poco común el diálogo menstrual, la discusión explícita de detalles anatómicos, las reuniones- almuerzo en low calories, o las oraciones empezadas en “yo siento que…”

Sin duda el trabajo con mujeres tuvo todo que ver con mi felicidad, mis aspiraciones, mi forma de aprender y admirar a otros. Mujeres increíbles, imposibles, todavía me acompañan en el camino largo que me queda para convertirme en una de ellas.

Hace varios meses empecé a trabajar muy de cerca en la oficina con tres chicos, todos creativos, talentosos y a quienes admiro un montón. Son chicos que crecieron en este país, navegando las incertidumbres de una generación que está tratando de reinventarse el género, reaprendiendo todos los días cómo relacionarse con las mujeres y con otros hombres, subvirtiendo el orden a veces sin saber.

Eso me ha recordado qué tan diferente es vivir en el mundo de los hombres, en el que hay muchas menos palabras y hay las marcas evidentes de los golpes que te fueron haciendo quien sos. Entre hombres, lo que decís vuelve a significar solo lo que decís, y no una indicación sutil de lo que estás pensando. Siempre envidié eso. Al mismo tiempo, en el mundo de los hombres las vulnerabilidades son el comienzo de todas las derrotas. El contacto físico entre hombres está mediado por toda clase de cerrojos emocionales y simbólicos. Y eso no es de envidiar.

El mundo de los hombres es fascinante y violento. El de las mujeres es fascinante y doloroso. Afortunadamente nos toca vivir entre los dos.

5 respuestas to “his & hers”

  1. JADE dice:

    Hay hombre que no son asi y mujeres que no son asa… y esos y esas son los imprescindibles! Acertada descripcion al estilo de los hombres de Marte y las mujeres de Venus, o los hombres analogicos y las mujeres digitales, o yo loco loco y ella loquita…

  2. itz dice:

    Obviamente cuando uno dice “el mundo de los hombres” o “el mundo de las mujeres” está hablando de la mitad del mundo. Más grossa generalización no se puede hacer (excepto talvéz la sabrosa “todo el mundo”) . Por suerte, uno no tiene la obligación de evitar las generalizaciones ni de hablar de las excepciones en su blog. :)

  3. Veva dice:

    A mi me ha parecido perfecto, el post. Como educadora lo veo a diario, poco a poco las chicas se hacen fuertes y acaparan los primeros puestos, hablando de metafísica (doy filosofía) mientras ellos hablan de coches y futbol. Quienes peor lo están pasando son los chicos distintos, que son un género en transición. Siguen siendo hombres, pero comparten intereses y sensibilidad con ellas, así que se ven sin sitio porque no tienen iguales de género con los que compartir sa nueva manera de ser hombres sin ser machitos. (No se si me he explicado bien)

  4. Francisco Duran dice:

    Yo por el contrario siempre he trabajado con hombres porque de hecho en informatica es lo que sobra. Me parece interesante escuchar una descripcion de como seria el otro lado de la moneda y me pongo a imaginarmelo.

    Y sigo imaginandomelo porque no creo que mi situacion vaya a cambiar en el corto o mediano plazo.

  5. tugo dice:

    Lo interesante de esto es lo que dices de las marcas que llevamos “tan” evidentes, nunca lo había visto así. Y yo que pensé que era más hermético.

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