Vomitivos y mea culpas
Hernán Casciari escribe en su petit blog sobre un fenómeno indigesto. Vos los conocés, son esos poemas que te manda la tía Pepa cuando descubre cómo utilizar el Forward de su cuenta en jotmeil. Son esos asquerosos poemas llenos de arrepentimientos que se le atribuyen a gente como Borges, Neruda o García Márquez en los cuales los pobres hombres se lamentan de no haberse pegado más la fiesta o qué se yo. En principio, creerse esas pajas tiene poco de sentido común. Qué tan mal la pudieron haber pasado en realidad esos señores? A mi se me hace que Gabo se la pegó bastante, y a Borges no me lo imagino arrepintiéndose de ser un viejo serio, y el de Neruda hasta prohíbe no creer en dios (siendo él todo un rojillo ateo confirmado).
Casciari propone un poema que le hace justicia al género, pero para Ernesto Sábato, titulado aptamente “Si pudiera”:
“Si pudiera empezar todo de nuevo
comería muy pocos carbohidratos,
por ejemplo salame y flan de huevo.
Me cambiaría el nombre por ‘Batato’
y correría riesgos tan salvajes
como dejarme arañar por un gato.
Si pudiera volver atrás el viaje
iría en tren desde Estación Pompeya
hasta Santos Lugares (sin pasaje)
con un disfraz de la Rubia Mireya.
Pero ya ven, tengo 87 años
y uso anteojos con culo de botella”.

April 27th, 2006 at 1:34 am
jeje. casciari es genial, siempre. y sí, no se si haya cosa más molesta. mi propio padre me envía cada cosa, que desearía -virtualmente- desconocerlo.
April 27th, 2006 at 8:57 am
Yo es que si no hay un powerpoint con angelitos y perritos no me creo nada…
April 27th, 2006 at 10:22 am
Yo, por eso es que hace tiempos que dejé de creer en el correo electrónico. La mitad de correos que me llegan es publicidad de esa que nadie pide, la otra mitad son chistes malos, reciclados y con cara de virus. Pero el correo que me envió mi jefe sobre el proyecto importante, o el que me envió mi mamá sobre las vacunas del gato… que son los únicos que medio me importan…. esos no me llegaron, los filtró el antispam o simplemente se perdieron.