Gotas gigantes
Está lloviendo como sólo llueve en los lugares de la faja tropical, con tanta fuerza que a veces temo por el vidrio de la oficina. Se me hace que por eso construimos las casas de bloques de concreto reforzados con varilla de hierro: para que no se las lleve el agua. Y aún así, a veces se las lleva.
Debemos tener tantas palabras para lluvia como proverbialmente los inuits tienen para la nieve. Tenemos interesantes combinaciones también, como el común y floreciente “qué hijueputa aguacero”.
Los visitantes admiran la lluvia, la disfrutan, la contemplan… pero más allá de tres semanas se enfrentan a la terrible realidad: esta lluvia de mierda no te deja hacer nada. No se puede pasar la mañana en paz porque hay que levantarse temprano, salir a pasear en la mañana, poner a secar la ropa… Después de la 1pm olvidáte mamá, hasta más o menos las 7 o las 8pm si tenés suerte. La tarde es “inside”.
No es posible, como algunos se imaginan, correr bajo la lluvia. Salir a caminar bajo la lluvia no tiene nada de romántico. Pasear por el bosque tropical viendo el milagro de la nutrición y el crecimiento, es insufrible. Ni que decir de andar en el auto. Brincar en los charcos, darse besos bajo la lluvia, sentir las gotas en la cara: todas esas cosas son muy bonitas en las películas de hollywood, pero aquí nadie en sus cabales lo hace por voluntad propia. Implica severas miserias y dificultades logísticas. Debería ser ilegal.

April 26th, 2006 at 3:45 pm
Y no se podria decir lo mismo de la nieve?
Más que la lluvia, lo que más me pone a sufrir es la humedad que lo permea todo y te hace sentir incómodo a toda hora. Como voy a echar de menos estos climas fríos y secos…
April 26th, 2006 at 4:36 pm
Para mí, cuando se ven venir aguaceros así, se debería dar libre para correr a la casa, ponerse el pijama, hacerse un buen chocolatito caliente y ver la película que alquilamos de camino, así no más, sin romanticismos, sin deberes. Así, aunque se esté cayendo el mundo y suene totalmente egoísta, uno puede ver por la ventana y decir con la sonrisa saliendo del corazón: no me mojaste hijueputa!
Y más tarde, con toda la satisfacción circulando por las venas, dormirse arrullado por el enemigo…
April 26th, 2006 at 10:21 pm
en este país que llueve desde el piso y desde los costados, la cabrona lluvia torrencia huracanada diaria se vuelve a hacer presente.
April 27th, 2006 at 11:48 am
La lluvia no va de la mano con la practicidad. Pero creo que con solo dejar un poco de lado lo que “hay que hacer”, se puede disfrutar de un buen aguacero.
Porque mojarse asi porque asi si es divertido, siempre y cuando no haya que subirse a un taxi, llegar al trabajo o tener que sentarse por horas con las medias mojadas.