Metacrítica
Criticar es más difícil de lo que parece. Ni por un segundo me creo eso de que “es muy fácil criticar”. Es fácil hacer observaciones estúpidas o malintencionadas sobre casi cualquier cosa, casi siempre a costa de desnudar las propias obsesiones o miserias personales. Y eso a la larga no es una crítica, es una metida de pata.
Lo que es difícil hacer es afectar al autor a través de la crítica como para que le despierte un cambio subjetivo, como para que transforme su trabajo o su visión del mismo, para que haga otra película u otro libro, otra pintura, para que cambie su mundo o el de los demás. Y para que los lectores o espectadores cambien su opinión del autor, del texto o del tema… uf! es aún más difícil. Hay que enamorar al lector de la crítica más de lo que le pueda enamorar la obra, y eso es casi siempre una batalla perdida.
La crítica necesita huevos. Valor. O al menos ganas de joder. Pero ese impulso inicial que se necesita para criticar pocas veces está acompañado de la compostura, el conocimiento o la habilidad literaria para ejecutar una crítica decente, sutil, aguda, específica, tranquila, medida, desconcertante, incendiaria…
Una buena crítica te sacude las intenciones, te deja con ganas de volver a la máquina y escribir todo de nuevo. Como dice mi papá: te da una patada en el culo tan fuerte, que te obliga a dar un paso adelante. Te despierta los demonios de la inconformidad.
Una crítica mediocre es más bien como una tarjeta de felicitación de supermercado. La leés, si estás de buenas sonreís con un poco de verguenza ajena, y en cualquier caso la archivás con las demás en el cajón de los olvidos.

April 20th, 2006 at 10:25 am
Chapeau!
April 20th, 2006 at 1:45 pm
Te quiero mucho Lena.
:)
April 21st, 2006 at 8:43 am
Impresionantemente bueno :-)
y lo mas pior es el grado de verdad ;-) en eso de la dificultad de una critica qeu valga la pena
September 18th, 2006 at 12:16 pm
[...] Estos van a ser unos de esos dÃas donde es importante recordar cosas como esta. [...]