En el mar de la pereza
Hoy me desperté a las 4 am y no me pude dormir más. Vi la luz levantarse y a la gata irse a sus asuntos matutinos. Este barrio es un escándalo de pájaros, perros, portones y alarmas a toda hora.
Puse el tele a ver qué había, y claro estaba la película perenne, la que parece que dan todos los días, la de el presidente de los estados unidos que se consigue una novia. Igual la vi porque (y esto es inconfesabe) me gusta Michael Douglas.
Después empezaron a dar esta película Swept from the Sea. Lloré como una imbécil, no sé qué me pasa esta mañana. También me enamoré de Vincent Perez, (por dior hoy mejor no salgo a la calle, capaz que me enamoro del chico de la verdulería). Además del paisaje sombrío y la oscuridad de los personajes, es una historia de amistad y ammmmor de esas que tienen sólo algunas menores dificultades. Excepto talvéz el sufrimiento de ser extranjero, retrasado, bastardo o enfermo. I found my home in your heart. Snif, snif.
No pienso moverme de aquí hasta que sea la hora de almuerzo. Es viernes santo en este país donde todavía hay locos ritos católicos que nos traen deliciosos feriados en posición horizontal, con cinematografía de dudosa calidad, Le Journal y té con leche en la cama.

April 14th, 2006 at 6:06 pm
Estos días, bueno ayer y hoy específicamente, han sido una delicia para tirarme todas las cintas que tenía pendientes….
A este punto, ya me siento protagonista de alguna pseudoparodia nunca televisada.
:)