Volver… con la frente marchita

Estoy en proceso de rehidratación. La humedad, el calor, el ruido del país, la proximidad personal que se considera aceptable… todo vuelve poco a poco. Vengo blanca, arrugada y seca como las rosas que se pasan un mes cabeza abajo. Vengo desacostumbrada a tener carro y celular y cuentas por pagar. Y sobre todo, desacostumbrada a hablar tanto y con tanta gente, todo el día, es impresionante. El proceso es bueno: tiene amigos y cervezas e historias frescas e importantes, un sol de sandalias y minifalda, fruta fresca y buen café. Pero también ha requerido silencio, cerrar la puerta, cerrar los ojos, cerrar la boca y ver poco a poco como algunas cosas vuelven, otras no.

3 respuestas to “Volver… con la frente marchita”

  1. beto dice:

    welcome back!! :D

    yo sé lo difícil que es el “aterrizaje mental”… pero todo a su tiempo…

  2. ericjms dice:

    Aún y con sus múltiples aristas, unas amadas y otras odiadas, el terruño no se compara con ningún otro lugar.

  3. Ventolin dice:

    Como te has encontrado con Clarita? Seguro cuando dices “hablar tanto” te refieres a ella. ¡Cómo habla esa gata!

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