Child rearing in the north
Un tema que siempre me ha gustado son las fascinantes diferencias con las que culturas distintas crian a sus hijos. Este tema es uno de esos por los cuales compro libros que no tienen nada que ver con mi trabajo, o leo artículos con genuino interés. Me encanta curiosear las intrincadas relaciones entre padres e hijos, chicos y adultos, padres y madres. Realmente no tengo ningunas ganas de experimentar yo misma, por ahora, pero me encanta revolver el asunto y contrastarlo con mi mirada prejuiciosa.
Acá en Canadá mi percepción es que la gente tiene pocos hijos, porque una vez que los tienen, su vida se transforma en algo aburridísimo. Existe una especie de obsesión con lo que significa ser “buen padre” o “buena madre”, que básicamente significa que cada segundo libre de tu tiempo deberías dedicárselo a los chicos y a sus actividades. Tu vida se transforma en un continuum de trabajo y chicos, trabajo y chicos, trabajochicostrabajochicos. Podés justificar tiempo a solas con a) más trabajo b) alguna clase o actividad organizada.
El otro día comentaba con Pilar lo terrible que puede llegar a ser tener UN AÑO de permiso de maternidad. Un año! Sin trabajar, metida en casa con una criatura llorona y cagona, sin contacto real con el mundo adulto en interacciones que no tengan que ver con el bebé. El escenario perfecto para una buena depresión post-parto. Esa aparentemente, es una conquista social feminista.
Ahí van creciendo los chicos, sumergidos en la mar de taller ballet piano hockey alergias nutrición natación ritalina y videojuegos. Vos los llevás y los traes a todo eso, por supuesto, sos chofer de tus hijos de 4pm en adelante de lunes a viernes, y fines de semana full time. Les pagás cuanto doctor o instructor se haga ligeramente relevante. Hacés una profundísima investigación aplicada del sistema educativo y sos un experto.
Si te divorciás, la sociedad se encarga de hacerte sentir culpable hasta la muerte y redoblar tus esfuerzos por pasar el máximo posible de tiempo con los hijos (aunque ellos sean adolescentes de 15 años que te desprecian). Sos capaz de trabajar menos, cancelar cualquier plan de mudarte a más de 50 kilómetros, o no tener pareja nunca más para no traumarlos.
Cuando se largan a la universidad, a los 18 años, tu vida queda vacía e inútil. De repente tenés una casa de tres cuartos, dos carros, bicicletas, patines y cuanto tiliche acumularon en la adolescencia. Ahora sí, tratá de construirte una vida, unos amigos, unos intereses propios. Andá.

March 27th, 2006 at 1:23 pm
Tu percepción es más pesimista que la mía incluso :P
En lo que se refiere a los permisos de maternidad…yo sólo quiero poder elegir o simplemente dejar a la pareja disfrutando del goce de la paternidad….me gusta ese plan!
March 29th, 2006 at 1:12 am
me ha gustado…
parece q usted no tiene hijos, pero se acerca mucho a la realidad…no sólo en canadá, probablemente en cq país “desarrollado”….
mis padres no eran así, yo si lo soy..
no tengo ni idea dónde está el problema…
nunca fui una mujer deseosa de tener hijos, sino más bien todo lo contrario….como siempre, la vida me arrastra y me lleva por dónde ella quiere… siempre pensé q no sería BUENA madre…un martirio mental….
y puedo asegurar q la vida se reduce y te atrapa, q es verdad q muchas veces me he sentido sin-sentido, q al final del día cdo están dormidos, me fumo un pitillo en la cocina y respiro….q no sé cómo largarme de esta ciudad…
pero, curiosamente NUNCA NADIE ME HA QUERIDO TANTO COMO MIS NIÑOS, nunca he sido tan importante. En algo tan antiplanificado como lo mío, he encontrado q es lo mejor q me ha pasado..
en la prox vida me buscaré
March 29th, 2006 at 6:28 am
gracias. yo tampoco sé dónde está el problema (yo menos que nadie, porque no tengo hijos y porque no vivo aquí). qué será? Por ahí me decían que talvéz antes las redes sociales eran más amplias con los vecinos, la familia extendida etc. y no había que estar con ellos siempre. No que los niños “salgan” mejor o peor de una forma u de otra, más bien me parece que los que salimos por dentro somos los adultos.