Pérdida

Primero la incredulidad, la inverosímil posibilidad de que estuvieran en el memory key, la estrafalaria idea de habérselos enviado a alguien por correo, la inusitada esperanza de que estuviesen compartidos en la red interna, la revisión de backups hasta los más remotos e improbables. Luego nada. Y después el duelo.
Eran unos documentos que representan al menos un mes de trabajo de investigación (como si tuviera muchos meses para gastar, como si no hubiera preferido pasar ese mes en el parque alimentando a las palomas, como si no quisiera yo terminar ya este trabajo del carajo de una sola vez por todas). Ta. Ya me quejé. Ahora a trabajar.

Una respuesta to “Pérdida”

  1. medea dice:

    abrazo.

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