Necesarios egoísmos ocasionales

Necesito dormir más. Cortarme el pelo. Pagar la tarjeta. Pagar el seguro del auto. Ir a nadar. Ir al ginecólogo. Hacer cosas que son buenas para mi y que a nadie le importan.

Es más, debería comer helados de chocolate con cereza en vez del almuerzo, cantar una canción a grito pelado con los audífonos puestos, salir al supermercado en pantuflas, faltar a las fiestas que me aburren o probar alguna droga alucinógena. Cosas que son más o menos inofensivas para los demás, que no son necesariamente buenas para mi, pero qué maravilla.

Y de vez en cuando hasta debería hacer cosas como comerme la última galleta, no atender el teléfono de la oficina, parquear en medio de dos espacios, ignorar a alguien con toda la intención, dejar que se acumulen los platos sucios o no devolver ese vestido maravilloso que alguien me prestó. Cosas que son malas para los demás y buenas para mi. Sólo porque sí.

2 respuestas to “Necesarios egoísmos ocasionales”

  1. medea dice:

    Hedonismo Egoista.. el escape perfecto para quienes usualmente trabajan y viven pensando en los demás.

    yo quiero comer helado de double belgian chocolate chocolate y chantilly con cereza.

  2. cianuroparallevar dice:

    Trabajo atendiendo llamadas de gringos babosos en un sitio de apuestas, siendo amable con gente que gusta de gastar su dinero en estas varas, soportando cuando se ponen enojados o furiosos.

    Por esto, no hay nada mejor que un egoismo ocasional bien pegado. A mi me gusta ver el atardecer desde el 7 piso del edificio en q trabajo, comerme un chocolate enorme, comerme un paquete de galletas frente a todo mundo sin regalarle a nadie, escuchar musica en mi cuarto y no responder las llamadas a mi celular, ver tele en el piso sin darle explicaciones, caminar lentamente por el centro de la ciudad…. en fin, pequeñas valvulas de presion…

    Egoista…?? si, PERO ME LO MEREZCO!!! JAJAJAJ

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