Absolute masters of the universe

Después de ser una adolescente desastrosa e insoportable, hace 6 años me fui de mi casa en las más amables circunstancias. Yo quería la independencia desde que supe que la podía tener, (más o menos por ahí de los 10 años). Siempre lo dije, y mis papás aprendieron a interpretarlo sin ofenderse, después de todo ellos también son jóvenes y con ocurrencias. Entonces, apenas pude, me fui. Ellos me ayudaron a cargar las cosas en un camión y me regalaron todo lo que pudieran para que no comiera pasta fría en vasos plásticos.

En mi caos de los últimos años he aprendido que a veces vale la pena dejar que mis padres sean los absolutos maestros del universo que me rodea. Ellos, superhéroes con dotes premonitorios, han sacado de todo tipo de desastres financieros y emocionales dejando mi dignidad intacta. También he aprendido a verlos como los individuos maravillosos que son, uno independientemente del otro. Una mujer inteligentísima, fuerte y sentimental que es mi madre, y mi papá, un hombre valiente y sensible, tan maravilloso que nunca podré encontrar uno igual para mí.

Creo que por eso, a diferencia de la relación que muchos de mi edad guardan con sus padres, mi vida es realmente una vida aparte. Ellos me tratan como a una mujer adulta, y yo les devuelvo el favor. No me preguntan más de lo que les quiero contar. No me juzgan ni me regañan nunca, por más descabelladas que sean mis ideas o por más profundas que sean mis metidas de pata. No me condicionan su compañía ni mucho menos su afecto. Ya no dudan de mi capacidad de mantenerme vestida y alimentada, empleada y fuera de la cárcel. Y por supuesto, no esperan que regrese a la casa jamás (es más, no quieren).

Y es así, siendo amigos, que he llegado a quererlos tanto y los extraño muchísimo. Los llamo por teléfono sin ningún motivo, los visito cada vez que me quedan un par de horas libres, reclamo mis fines de semana y mis navidades con ellos, y ahora que están temporalemente en otro país me parece como si estuvieran en otro planeta. Me pregunto qué va a pasar cuando nos enfrentemos a cosas nuevas, tiempos dolorosos, expectativas rotas, cuando estén(mos) viejos, cuando se mueran, cuando me muera yo y cambien las mareas de la amistad y la familia.

9 respuestas to “Absolute masters of the universe”

  1. Damián dice:

    solo el tiempo lo dirá

  2. Jacinta dice:

    Pues dale gracias a Dios todos los días por semejante gran privilegio de tener unos padres así. Es realmente un caso excepcional. Felicidades.

  3. medea dice:

    Algún día aspiro a tener una relación parecida con mis papás. Dichosa vos que la tenés así tan cerca y tan saludable.

  4. Ana dice:

    Como decís, creo que la parte importante es que entienden tus ocurrencias, porque cuando eso no se da cuesta.
    Aprovéchalo al máximo!

  5. Sneaksleep dice:

    Eso! Ojala todos los hijos tuvieran una relacion tan sana con los padres. Yo me siento muy afortunada por tener a dos personas tan maravillosos como mi padre y mi madre como parte de mi vida.

  6. Flavia dice:

    Esa independencia que queremos entendida por nuestros padres es maravillosa, la aceptación, el soporte sin medida que nos dan, por que entienden realmente y como pocos que formaron personas, sobre las cuales no tienen que basar TODA sus vidas, sus expectativas…Que somos seres aparte pero formamos un conjunto…

  7. Carola dice:

    Si algún día llego a ser madre me gustaría que mis hijos hablaran así de mí. Me da envidia, pero de la buena, esa relación, ese sentimiento.

  8. Verox dice:

    Tus papás deben estar orgullosos de tus palabras.

  9. Pili dice:

    Hace 6 años sentí tu emoción, conocí a tus padres y disfrute de la compañía de todos ustedes en diversas ocasiones. He tenido el placer y orgullo de verte crecer y hacerte mujer. He saboreado la sabiduría de tus padres y la lucha de tu alma. Te he sentido y sabido amiga e hija y agradezco que existan tu y ellos pues llenan un bello espacio en mi vida.

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