Dejarlo todo

Tengo una vida muy poco permanente. Eso era lo que quería, y lo logré (léase, no me estoy quejando). De repente, como ayer, recibo una llamada que me dice que me voy por 5 semanas. Y chau. Chau a los amigos, a la familia, a mi gata, a mi casa, a los cursos de cualquier cosa, a los proyectos locales, a cualquier plan que tenía.

La vida volátil tiene consecuencias nefastas en establecer lazos con la gente y las cosas. Mi casa es un desastre, todo el mundo tiene llaves, no tengo platos ni vasos, en mi cama duerme otra gente cuando no estoy y a mi gata la alimenta otra persona durante semanas. No puedo tomar clases de nada porque siempre abandono los cursos. Nunca voy al mercado. Se me mueren todas las plantas. No estoy para las graduaciones, los cumpleaños ni los conciertos. Lo que no puedo pagar por Internet muy a menudo se queda sin pagar. Tengo ropa de invierno en un país de 20C°. Estoy descalificada como novia, y como madre, pues ya se pueden imaginar.

Por otra parte, tengo lazos con gente y con cosas por todas partes. Las calles donde he vivido en todo lugar siempre van a ser mi calle, los restaurantes donde voy dos veces se convierten en tradición y memoria, la gente que nunca veo y que anda desperdigada por el mundo se transforma en compañía cuando nos reencontramos. He sido adoptada por gatos ajenos, madres ajenas y niños ajenos. He aprendido a ajustarme a las sutilezas de las costumbres y los idiomas desconocidos, a interpretar los mapas más locos, a hacer cosas sola que aquí jamás haría. Tengo constantes móviles, como la laptop y el blog. Y de una forma hermosa y mágica, cuando estás lejos, los amigos en casa siempre están felices de verte y saber de vos.

7 respuestas to “Dejarlo todo”

  1. Ventolin dice:

    tienes algo a cada rato: la alegría de los que te ven volver

  2. medea dice:

    Yo creo que hay más cuestiones a favor que en contra de tener esa movilidad geográfica. Viajar, conocer, participar de y en diferentes idiomas, culturas y países.

    Probablemente la viajadera no dure toda la vida. Será un momento, este momento, y es necesario aprender a disfrutarlo. Después habrá historias para contar, libros que escribir y mucho más.

    Los gatos necesitan descansar a veces de uno, la cama hay que ventilarla, las plantas mejor tenerlas en un jardín y que les caiga lluvia, mejor es ir al super y comprar el diario bien fresco que la comida deshidratada, seca y congelada para el mes. Las parejas, si son para uno, comprenderán la viajadera.. cuando no comprenden duele y afecta la relación pero mejor saber antes que después.

    Inclusive habemos quienes envidiamos esa viajadera justamente por ese factor de futuro incierto.

    Claro, no te envidio los 10 pies de nieve y los -40°… pero que bueno patinar sobre hielo y aprender a snowboardear!

  3. itz dice:

    :) los amigos son lo que me hace regresar

  4. Damián dice:

    me gusto esa ultima frase :)

  5. lucas dice:

    No me queda más que felicitarla.

  6. joel dice:

    eeeeeeeeeeeeeeee
    holaaaaaaaaaaaa
    soy el garapiñado

  7. Anonymous dice:

    no entiendo nada

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