20,10,5,1,0

Hace 20 años me daba miedo correr. Odiaba la niñez, la verdad nunca me gustó y siempre quise ser adulta. Era más o menos feliz. Odiaba las bicicletas y la escuela y sobre todo me parecían terroríficos los otros niños. Hace 20 años era una escritora reconocida y quería viajar por el mundo. Me encantaban las botonetas.

Hace 10 años yo pensaba que era feliz, plenamente, pero ahora que lo pienso no era cierto. Fumaba y tomaba cervezas sin permiso en los bares de la universidad. Tenía amores profundísimos que me hacían daño. Tenía el pelo muy largo y 7 aretes en la oreja izquierda. Era una escritora que escondía todo lo que escribía. Tenía pocas amigas y muchos amigos. Quería irme lejos, a cualquier parte, quería entender el mundo.

Hace 5 años tenía 6 meses de vivir con telémaco. Era feliz. Todavía nos estábamos acostumbrando el uno al otro, y era difícil. Veíamos dos canales en la tele. Teníamos a Clara desde hacía un mes. Ibamos a mudarnos a una casa más grande y más bonita a pesar de que no teníamos plata. Yo ya no escribía más que en el blog, porque me aburrí de la poesía y perdí la verguenza. Quería ver el mundo pero sólo un ratito, para volver a casa corriendo y contarle todo al fla.

Hace un año estaba en Canadá y tenía mucho frío. Era TAN feliz que ahora no se si era cierto. Pensé que podía tener otra vida, que todas las vidas eran posibles. Hace un año estaba enamorada de mi misma y de otros. Escribía en servilletas y recibos, porque había puesto Itzpapalotl en pausa hacía un año. Estaba viendo el mundo, y me encantaba.

Ayer fui al mercado central a comprar los ingredientes para hacer tamales hoy. Comí helado de sorbetera. En la tarde cociné los ingredientes con mis amigas mientras tomamos cerveza y hablamos de los ex que ahora salen con chicas de 19 años. Luego me puse un vestido y me fui a un salón de baile, a entender el mundo desde la breve distancia del bolero.

5 respuestas to “20,10,5,1,0”

  1. WENDY dice:

    Me encantó tu post , porque cuando era niña hace no muchos años, odiaba la niñez, odiaba jugar y odiaba las bicicletas (preguntame si sé andar en bici) también me aterrorizaban los otros niños y, por ende la escuela.
    Hace menos años, seguía temiendo a los demás y me escondía dentro de un cascarón de “chica mala”
    Hace 5 años estaba sumida en la soledad que implica vivir y trabajar en un hotel de playa; hace cuatro estaba enamorada de mi jefe en un hotel de ciudad y no conocía nada de mí misma. Hace tres y hace dos fue tan poco relevante que ni me acuerdo. Hace un año lloraba sin entender por qué. Y hoy vengo de despertar con aquel exjefe del que estuve y vuelvo a estar enamorada, me conozco un poco más y sigo con miedo de la gente.
    Feliz año nuevo!

  2. Damián dice:

    yo creo que la mejor parte de mi vida fue de los 5 a los 17 años… mi niñez fue increible… deseo volver a ser niño :(

  3. Jacinta dice:

    Te felicito, qué buena capacidad de síntesis.
    Me sorprendo porque recién me doy cuenta que tenés años con el blog… yo apenas los descubrí hace menos de un año… mis respetos por la continuidad.
    Abrazos,
    Jacinta

  4. itzpapalotl dice:

    Gracias!

  5. medea dice:

    Que bueno un bolerazo! Aunque no sea yo quien lo baile, ver figuras danzando entrelazados en una pista es toda una meditación.

Deja una respuesta