Primer día en Tunez
Este post va largo porque tuve demasiado tiempo para escribirlo y además, mi mamá lleva mucho sin saber de mi. Hola mami!
En primer lugar, necesito algo para no quedarme dormida. Pasé 3 horas volando, 2 esperando, luego 10 horas volando en un avión que se movía como una licuadora, luego esperé dos más, y luego volé 2 más para terminar. Como resultado pasan varias cosas: apesto, me duele la cabeza, tengo hambre y lucho contra un sueño abrumador (estoy 7 horas adelante de CR)
En esta ocasión tuve el buen tino de hacer varias cosas que en otras ocasiones, por falta de experiencia o de inteligencia no había hecho. Como por ejemplo tener una almohada inflable para el avión. Y pastillas para dormir. Y crema para los labios. Y viajar en una aerolinea europea para que me den vino en botellita y comida de verdad y que sea demográficamente probable que no habrán bebés llorones en el avión.. Y tener un adaptador de corriente desde el principio, para no tener que andar inventando la palabra “adaptador” con desafortunados ferreteros en distintos países e idiomas diversos.
Tunisia, de primera impresión, es maravillosa. Tiene casitas blancas al lado del Mediterráneo, pero bueno, that’s pretty much it. No he visto más, porque inmediatamente entré en un torbellino logístico de cambio de moneda, acreditaciones, shuttles oficiales y detectores de metales (el último fue en la entrada del hotel). Estoy en un hotel de 5 estrellas, lo cual obviamente no es iniciativa mía, en una habitación con vista a una piscina gigante muy cerca de la costa de Carthage (sospecho que detrás de esa montañita está el mar, pero hoy está todo un poco nublado como para saber.) No creo conocer a nadie que también se esté hospedando en este hotel, sino que los conocidos quedamos desperdigados en distintos hoteles, de distintos precios y calidades, en un perímetro de hasta 70 kilómetros desde el lugar del evento. Como los participantes y delegados de la CMSI se calculan en 17mil, lo más que nos decimos es: “ahi nos hablamos por teléfono”. Pos como en casa entonces.
Hoy obviamente no tengo nada que hacer (ni energías para hacer nada), pero no quiero dormirme temprano porque entonces el jet lag será mucho mucho mucho peor mañana en la reunión de las 10am. La solución obvia era Internet, pero como estoy en un hotel caro, cuesta casi 8 dólares la media hora. Si me pongo a leer me duermo en 1.34 segundos. No tengo ni la menor idea de dónde ir a comer, porque los mapas no cubren esta parte de la ciudad (la parte norte). No sé si tomar un taxi o qué, no me agrada la idea de desplegar mi fantástico Francés que enredo con mi Portuñol, ante alguien que en la cotidianeidad habla Árabe. Asi que creo que en este primer día lleno de emociones, voy a ducharme, a leer y trabajar y a ver tele en un idioma que al menos me permita hacer algunas deducciones.
Dormí dos horas y decidí ducharme y salir a comer al restaurante del hotel. En el camino afortunadamente me encontré a mis compañeros de trabajo de Canadá. Fue una cena muy entretenida (pero con demasiada comida y demasiado cara). En todo caso, al final de la noche mis compañeros subieron a ver mi habitación para hacer fotos y video (ellos se están quedando en un hotelucho de mierda, y las bromas no se han hecho esperar). Ahora voy a intentar dormir para la reunión de mañana.

November 13th, 2005 at 1:11 pm
ya decía yo, sentí que algo bueno pasaba por encima de mi cabeza ;)
November 13th, 2005 at 2:07 pm
Recuerdos a mis ancestros de Cartago! espero que puedas hacer algo de turismo, dicen que Túnez es precioso.
November 13th, 2005 at 2:59 pm
suerte en el otro lado del mundo!
November 14th, 2005 at 9:39 am
cómo me gustaría viajar por trabajo y no solo cuando tengo plata para hacerlo por placer.