Una ciudad demasiado pequeña

Hoy, almorzando con mis ex-compas de trabajo, me di cuenta de que la Sirena está trabajando donde trabajé alguna vez, no hace mucho. Y que conocemos a un montón de gente en común, y que realmente lo más extraño de todo es que ella y yo no nos hubiésemos conocido antes. Eso porque en esta ciudad me voy en el auto al trabajo y de camino veo al menos a dos conocidos en la calle, me presentan a alguien e invariablemente tenemos o amigos en común o somos familia, no se puede hablar mal de nadie porque las paredes oyen, y cuando te encuentras a alguien que es realmente nuevo es como un descubrimiento científico espectacular.

Deja una respuesta